EFEAsunción

Paraguay va camino de tener su propia ley del cine tras los esfuerzos de creadores y productores, que han remitido al Senado un anteproyecto de fomento al audiovisual para impulsar el desarrollo de una industria endeble, y que depende de los fondos extranjeros para sacar adelante los filmes.

Se trata de un paso más tras la creación hace dos años de la Academia del Cine, y del lanzamiento de éxitos como "7 Cajas" (2012), la película paraguaya más taquillera y nominada a los Premios Goya en 2013.

Quedaba aún pendiente acometer una ley del cine que garantice la creación, divulgación, conservación y valoración de la producción audiovisual paraguaya a través de la regulación del sector y del acceso a fondos que financien los proyectos.

Ha sido necesario un año de trabajo para que viera la luz el proyecto de Ley de Fomento al Audiovisual, en cuya elaboración han participado todas las asociaciones y organizaciones del sector, incluyendo a productores, distribuidores y directores como Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, los realizadores de "7 Cajas".

También apoyado por los principales entes estatales, el anteproyecto está desde esta semana en el Senado, encargado de estudiarlo y someterlo a votación.

De salir adelante, constituiría un hito en la producción audiovisual en Paraguay, según una de las participantes del proyecto, Ana Martini, directora de la estatal Casa Bicentenario Ignacio Núñez Soler, que contiene el archivo del material audiovisual de Paraguay.

"Hay una generación que a pesar de todo está creando, pero no se trata solo de rodar, sino del proceso posterior: la exhibición en las salas de cine, el recorrido en festivales... para lo que se necesitan incentivos para la posproducción, que están contenidos en el proyecto de ley", dijo a Efe Martini.

El proyecto, cuyos autores esperan que sea aprobado este año, promueve beneficios e incentivos fiscales a las empresas y profesionales que produzcan, distribuyan o exhiban material audiovisual nacional.

También establece la fundación del Fondo Nacional del Audiovisual Paraguayo, con asignaciones anuales del presupuesto general de la nación, y un impuesto al valor agregado cobrado a la importación de filmes.

De acuerdo con el texto, a la cabeza de la ley estaría el Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo, un ente del cine con su propio presupuesto para ofrecer fondos por concurso a los proyectos presentados.

Además, el instituto tendría una apartado dedicado a la formación de técnicos y directores.

Para directoras como Paz Encina, la ley reduciría las peregrinaciones de los autores al extranjero para solicitar fondos a los entes culturales foráneos, puesto que los concedidos por las instituciones estatales paraguayas actualmente no son suficientes.

"Dependemos mucho de los fondos de afuera, tenemos que acudir a la financiación extranjera, a Argentina o Europa", dijo a Efe Encina.

Debido a esas carencias, ella ha tardado diez años en levantar un nuevo proyecto, después de que su primer largometraje, "Hamaca Paraguaya", tuviera un gran eco en el extranjero y obtuviera un premio en el Festival de Cannes en 2006.

Su nuevo trabajo es un documental sobre la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) titulado "Ejercicio de la Memoria", que no exige un presupuesto desorbitado, pero que la ha obligado a recurrir al argentino Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), al programa Ibermedia y a fondos europeos, además del Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec) de Paraguay.

La directora admite que ese tipo de financiación es aún más necesaria para obras como la suya, encuadradas en lo que llaman cine independiente o cine de autor.

En ese sentido, Martini puntualizó que el proyecto de ley del cine contempla por igual a todos los audiovisuales que se presenten a concurso una vez que la normativa esté en marcha.

"La ley debe afianzar todo lo que tiene que ver con la creación y producción y desde todas las miradas, se llamen de autor, cine infantil o cine de taquilla", declaró Martini.

Chema Orozco