EFEPalma (España)

En un histórico caso de corrupción que ha afectado a la familia real española, la infanta Cristina, hermana del rey Felipe VI, resultó hoy absuelta pero su esposo, Iñaki Urdangarin, fue condenado a seis años y tres meses de cárcel.

La infanta fue sentenciada, no obstante, a pagar junto a Urdangarin 265.000 euros (unos 282.000 dólares) en calidad de corresponsable civil a título lucrativo.

Todos los fallos anunciados por la Audiencia de Palma (Islas Baleares) pueden ser recurridos ante el Tribunal Supremo en un plazo de cinco días.

La primera reacción a la sentencia llegó de la propia Casa del Rey, cuyo portavoz expresó el "respeto absoluto a la independencia del poder judicial".

El abogado de la infanta Cristina, el conocido político catalán Miquel Roca, afirmó que la hermana del rey "ha recibido con satisfacción" el fallo que la absuelve aunque mostró su "disgusto" por la condena a su esposo porque "sigue creyendo en su inocencia".

El principal acusado en el caso, Diego Torres, ex socio de Urdangarin, fue sentenciado a ocho años y medio de cárcel por cinco delitos de corrupción.

El tribunal condena tanto a uno como a otro por enriquecerse con fondos públicos a través de la trama corrupta de contratación que organizó el Instituto Nóos, la asociación sin ánimo de lucro que Urdangarin presidía.

El fiscal Anticorrupción competente, Pedro Horrach, dijo que valorará "casi de forma inmediata" si pide el ingreso en prisión de Iñaki Urdangarin y de Diego Torres.

El exministro y expresidente del gobierno regional de Baleares Jaume Matas fue condenado a tres años y ocho meses de cárcel, así como a siete años de inhabilitación por el mismo caso.

En el "caso Nóos" ha habido siete condenas y diez absoluciones. Sólo tres de los acusados han recibido penas de prisión no sustituibles por multas: Iñaki Urdangarin, su exsocio Diego Torres y Jaume Matas.

La Audiencia de Palma también condenó a otros acusados -de los diecisiete que comparecieron ante la Justicia- pero a penas de prisión que pueden ser sustituidas por multas.

Los portavoces de las cuatro grandes asociaciones judiciales de España estimaron que el fallo prueba que los jueces actúan de forma independiente y que la justicia es igual para todos.

El Gobierno, por boca de su portavoz, el ministro Íñigo Méndez de Vigo, afirmó que la sentencia "demuestra que en España, el Estado de derecho funciona. Todo el mundo está sometido al imperio de la ley. Nadie está por encima, ni al margen de ella".

El Partido Socialista, primero de la oposición, manifestó, a través de su eurodiputado Ramón Jáuregui, su "máximo respeto" por el fallo en un juicio que ha considerado "ejemplar".

En nombre del tercer partido parlamentario, el izquierdista "Podemos", el juez y diputado Juan Pedro Yllanes se mostró "conforme" con la sentencia porque -dijo- es unánime.

El secretario general de "Ciudadanos" (liberales), cuarto partido del país, José Manuel Villegas, celebró que cualquier persona, sea quien sea, tenga que "rendir cuentas" ante la justicia, si bien añadió que en España "se ha estado robando demasiado y con una falta total de límites".

Para el líder de Izquierda Unida (comunistas), las sentencias indican que "el absolutismo ha pasado" pero que "en dictadura o en democracia, los Borbones (la hoy Casa Real española) siempre se libran de sus delitos".

Además de manifestar su "máximo respeto" al fallo, la Casa Real no quiso comentar si Cristina de Borbón debería o no renunciar a sus derechos dinásticos, ya que ocupa el sexto lugar en la línea de sucesión a la Corona.

Tal renuncia es una decisión personal de la propia infanta, por lo que no está en manos de Felipe VI, quien, no obstante, revocó a su hermana el título de duquesa de Palma que le había concedido su padre cuando se casó con Iñaki Urdangarin en 1997.

Ambos fueron apartados por la Casa del Rey de toda actividad institucional a finales de 2011 y también dejaron de ser miembros de la Familia Real tras la abdicación de Juan Carlos I y la proclamación de Felipe VI.