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Supervivientes de la bomba atómica de Hiroshima, una de las peores atrocidades de la humanidad, celebraron hoy la anunciada visita del primer ministro nipón, Shinzo Abe, a la base estadounidense de Pearl Harbor a finales de diciembre.

El primer ministro anunció este lunes la visita, que coincide con el 75 aniversario del ataque perpetrado el 7 de diciembre de 1941 por el Ejército japonés a la estación naval y que desencadenó la entrada de Estados Unidos en la II Guerra Mundial.

Abe se convertirá en el primer líder japonés en visitar Pearl Harbor, justo siete meses después de que el presidente de EEUU, Barack Obama, viajara a Hiroshima a homenajear a las víctimas del ataque nuclear.

"Me alegro de que vaya (...), pero me hubiera gustado que fuera incluso antes", explicó a Efe Keiko Ogura, superviviente del ataque a Hiroshima y que, desde entonces, aboga por el fin de las armas nucleares.

Ogura tenía 8 años cuando el 6 de agosto de 1945 a las 8.15 de la mañana local la bomba bautizada con el nombre de "Little boy" (niño pequeño) cayó sobre su ciudad y acabó con la vida de unas 140.000 personas.

Al implacable ataque del Ejército de Estados Unidos le siguió otro el 9 de agosto en la ciudad de Nagasaki, que desencadenó la rendición de Japón y el final de la II Guerra Mundial.

Obama hizo historia el pasado mes de mayo al convertirse en el primer presidente de EEUU en ejercicio en visitar la ciudad japonesa, un gesto lleno de simbolismo durante el cual, sin embargo, no pidió perdón.

Ahora acompañará a Abe en su visita a Hawái, último encuentro entre ambos líderes antes de que Obama concluya su mandato en enero.

Toshiyuki Mimaki, vicepresidente de la asociación de víctimas Hidankyo y que tenía 3 años cuando la bomba cayó sobre Hiroshima, pidió que se reconozca la responsabilidad de Japón por el ataque que causó más de 2.400 muertos militares y civiles.

"Fue Japón quien empezó la guerra y creo que es necesario pedir perdón, aunque haya discrepancias sobre si debe hacerse o no. Tal como dijo Obama, espero que hablen de un mundo sin armas nucleares ni guerras", demandó Mimaki.

Sin embargo, aunque el Gobierno japonés dijo que esta visita es una "muestra de reconciliación" entre los dos países, Abe rendirá un homenaje a las víctimas pero no ofrecerá una disculpa.

Mimaki, que se reunió este año con exmilitares estadounidenses, reconoció en declaraciones a Efe que ahora es el turno de Japón, ya que ellos "ya pidieron perdón por las bombas atómicas".

Por su parte, Sunao Tsuboi, quien preside una organización de supervivientes de la bomba atómica y habló con Obama durante su visita a Hiroshima, afirmó al diario Nikkei que el viaje de Abe "llega demasiado tarde".

Sin embargo, el anciano de 91 años reconoció que este gesto está orientado hacia el futuro, "y eso es bueno".