EFEValència

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han desarticulado un grupo criminal itinerante especializado en robos con fuerza en viviendas, responsable de al menos diecinueve robos en Pamplona, Zaragoza y Valencia y cuyos miembros desarrollaron "un alto dominio en la apertura de cerraduras".

La Policía se ha incautado de abundante material sustraído por la banda, como material especializado para la apertura de cerraduras, cerca de dos kilos de oro, dinero en efectivo, inhibidores y un arma de fuego que fue robada en 2014 a un militar en su domicilio de València.

Además, se han hallado objetos relacionados con el robo, como ganzúas para diferentes modelos de cerraduras, extractores de bombillos, telescopios de mirillas o inhibidores de frecuencia, además de caretas y prendas empleadas por los ladrones para ocultar el rostro en los asaltos.

La banda estaba integrada por cuatro personas de origen búlgaro -detenidas entre Zaragoza y Valencia y entre las cuales se encuentra un matrimonio formado por el supuesto cabecilla y su esposa-, que contaban con antecedentes y mantienen vínculos estrechos entre sus miembros.

Uno de ellos actuaba en labores de vigilancia e información en Zaragoza para el desplazamiento del líder de la banda, radicado en València, para llevar a cabo el robo y guardar el botín.

La banda almacenaba los objetos sustraídos y las herramientas empleadas durante el robo en dos trasteros en València, que estaban alejados estratégicamente del domicilio del cabecilla de la banda, y desplazaba las joyas sustraídas a Madrid, donde contactaba con un perista de su confianza.

La Policía ha reconocido que la banda controlaba "todo tipo de cerraduras" y delinquía con el domicilio vacío, preferentemente a principios de la jornada laboral, cuando los ocupantes de la casa estaban en el trabajo. Los robos solían producirse en zonas de nivel de vida medio-alto.

La actuación, que ha recibido el nombre de 'Operación Hornet', empezó en junio de 2016, después de un robo cometido en un domicilio de Pamplona, donde los autores hurtaron dinero en efectivo y joyas por un valor aproximado de 30.000 euros, y ha concluido tras la detención del cabecilla durante un desplazamiento a Madrid.

El jefe superior de Policía en Pamplona, Luis Calvo, ha afirmado que por ahora "solo hay diecinueve robos acreditados con pruebas físicas", aunque ha reconocido que creen que "hay muchos más", ya que en la capital navarra tienen conocimiento de un centenar de domicilios que han sufrido un robo.

Calvo ha señalado que "lo más complicado" de la operación policial ha sido hacer el seguimiento del grupo, motivo por el que se creó un grupo conjunto de investigación, ya que "el líder realizaba desplazamientos de hasta mil kilómetros diarios", y ha reconocido la dificultad de "reconocer los trasteros" que utilizaba la banda.

El inspector de València Joaquín Arenas ha detallado que al supuesto cabecilla de la banda se le detuvo en la localidad valenciana de Siete Aguas como consecuencia del trabajo del grupo conjunto de investigación.

David Álvarez, miembro de la comisaría general de la Policía Judicial, ha destacado "el compromiso contra la delincuencia especializada e itinerante".