Madrid, 25 ene (EFE) - El director de The Washington Post, Martin Baron, ha mostrado hoy su optimismo "sobre el futuro del periodismo" y aunque "está cambiando profundamente" ha destacado su importancia en la "verificación" de los hechos para averiguar la verdad.

Baron, en una entrevista con Efe antes de intervenir en el foro @conversacionescon organizado por la facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, no ha desdeñado la envergadura de los problemas del periodismo.

Más aún con el reto de el nuevo Gobierno estadounidense de Donald Trump.

Su propio medio, una organización de noticias como ahora se define, vio cómo Trump obstaculizaba la cobertura de la campaña electoral con la retirada -temporalmente- de la acreditación o la obstaculización del acceso a los actos.

Más difícil todavía. Ahora los hechos contrastados pueden ser reciclados en "hechos alternativos", como explicó la asesora presidencial Kellyanne Conway nada más alcanzar el poder.

El máximo responsable editorial del Post, la mítica cabecera periodística asociada de manera indeleble a Richard Nixon y el Watergate, afronta simultáneamente dos retos.

Adaptarse -con rentabilidad- al entorno virtual mediático y no sucumbir al huracán Trump, que desde el podio de la CIA en su primer día de mandato declaró la guerra a la prensa y los "deshonestos" periodistas.

Baron ha querido dejar claro al auditorio en Madrid de la Fundación Rafael del Pino que la meta de su medio es "ser los primeros en todas las alertas noticiosas".

Además del recurso a las redes sociales para atraer audiencia, Baron ha subrayado que hacen "esfuerzos para llegar directamente. Para lograr más suscriptores".

Cuando la familia Graham le contrató como director del rotativo en 2013, antes de que el dueño de Amazon, Jeff Bezos, adquiriera el diario, contaban con 600 periodistas, hoy son 750.

Tras dirigir con éxito The Boston Globe, cuya investigación sobre el encubrimiento de los abusos por la jerarquía católica fue retratada en la película "Spotlight", Baron explora ahora cómo aumentar esos "107 millones de visitantes de octubre y noviembre del año pasado, sólo en Estados Unidos".

De un diario regional pretende convertirse en un medio global en el que acaban de "lanzar Todays World View, boletín de noticias, para la audiencia internacional, patrocinado".

"Esperamos que aumenten las suscripciones. También después de la elección de Trump", ha agregado.

Convocado para hablar del futuro de los medios de referencia, Baron ha congregado a un nutrido grupo de profesionales a quienes ha reiterado que "la prensa juega un papel esencial en la democracia".

"Muchos lectores entienden ahora que si quieren que siga jugando ese papel, deben contribuir, particularmente comprando suscripciones", ha subrayado.

"Estoy preocupado por la credulidad de la gente en las teorías conspiratorias, los hechos falsos que se cree, las web con motivación ideológica que deliberadamente difunden historias falsas. Estoy preocupado por eso, pero la cuestión es por qué arraigan entre la población estadounidense", se ha preguntado Baron.

Él mismo ha contestado que tiene que ver con la baja credibilidad de los principales medios "y eso también es motivo de preocupación".

"Hemos visto cómo ha sucumbido su credibilidad en las dos últimas décadas y, particularmente en el transcurso de esta campaña, con un candidato republicano y ahora presidente que hizo de la hostilidad con los medios el centro de la campaña", ha explicado Baron.

"Hizo todo lo que pudo para convencer a la gente de que no hay ninguna razón para confiar en los medios estadounidenses", ha puntualizado el periodista, quien no ha ocultado que "en ese sentido ha tenido éxito".

"¿Cómo salimos de ahí? No tengo la respuesta", ha afirmado con franqueza Baron, quien a la fatiga del viaje ha sumado un punto de desesperanza al abordar la cuestión del "desacuerdo en la interpretación de los hechos o las respuestas a los problemas".

"En lo que sí hay que estar de acuerdo es en los hechos básicos", ha puntualizado.

"Si no podemos estar de acuerdo en los datos elementales, eso es una amenaza a la sociedad civilizada y la democracia", ha proclamado Baron con cierta amargura de periodista consciente del fracaso del informador.

Ha citado a George Orwell en "1984" para recordar la primera comparecencia del nuevo secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, en su disputa por las cifras de asistentes a la inauguración presidencial.

Ha asegurado que su diario ya denuncia las "falsedades" de Trump como cuando habló de millones de votos de inmigrantes clandestinos y ha anunciado que continuarán haciéndolo cuando ocurra.

También ha reconocido que no hay "pruebas de que (Trump) tenga intención de cambiar. La realidad es que lo que está haciendo hoy como presidente electo es lo que hizo como candidato".

"Es una gran preocupación", ha lamentado, pero para precisar que "sólo él puede responder por eso".

"Cuando diga una falsedad lo precisaremos", ha concluido Baron, que ha eludido vaticinar el futuro de su país, pues "estamos en la primera semana de esta nueva Administración, habrá que esperar y ver -ha dicho-. Es un poco pronto para juzgar el impacto que tendrá o sacar lecciones históricas".

Alfonso Bauluz