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Escribiendo con Alejandro Amenábar el guion de "Abre los ojos" (1997), a Mateo Gil le surgieron muchas preguntas sobre la criogenización. En ellas radica el origen de "Proyecto Lázaro", un drama futurista rodado en inglés acerca del primer hombre resucitado de la historia.

Qué sentido tendría para la gente del futuro resucitar a sus antepasados o cómo sobrevivir con una filosofía anticuada son algunas de esas cuestiones, según ha explicado a Efe el guionista y director canario, que también vuelca "obsesiones personales" en torno al amor y la muerte.

"En última instancia creo que es una película sobre la identidad, sobre qué te hace ser lo que eres", asegura Gil, convencido de que el ser humano no ha evolucionado mucho en los últimos siglos, a pesar del desarrollo tecnológico.

"Cuando investigaba para el guion de 'Agora', ambientada en el siglo IV antes de Cristo, me di cuenta de que las personas eran exactamente igual que nosotros, apenas ha habido evolución, y no creo que la vaya a haber en los próximos cien años", sostiene.

"Proyecto Lázaro" debutó en el pasado Festival de Sitges y llegará este viernes a las salas de cine. La trama gira en torno a Marc (Tom Hughes), un treintañero al que le diagnostican un cáncer terminal y que, incapaz de aceptar su final, decide congelar su cuerpo.

Sesenta años después, en el año 2084, se convierte en el primer hombre resucitado por la ciencia. Oona Chaplin, su gran amor del pasado, Charlotte Le Bon, la enfermera que le acompaña en su nueva vida y Barry Ward, el médico, completan el reparto internacional del filme.

Gil considera que el hecho de que se presentara en Sitges puede confundir, porque no es una película de ciencia ficción al uso. "Transcurre en el futuro pero es la historia de una vida en la que lo más importante es el amor, en el fondo es una película romántica", advierte.

Fue muchos años después de estrenar "Abre los ojos", en 2008, cuando el tema de la criogenización volvió a asaltarle.

"Apareció una noticia de que habían conseguido fabricar un corazón de rata con células madre y que ese corazón empezó a latir de forma espontánea. Me puso los pelos de punta y me encerré a escribir durante un mes", relata.

Fue una especie de "vómito", un viaje personal y emocional muy fuerte que le dejó exhausto. Por eso, su siguiente película, una comedia que acaba de rodar llamada "Las leyes de la termodinámica", le vino como anillo al dedo.

"Aparte, tengo una tendencia no buscada a cambiar radicalmente de registro en cada película", admite el realizador, que debutó con un thriller de encargo ambientado en la Semana Santa sevillana, ("Nadie conoce a nadie", 1999) y de ahí saltó al wéstern de aventuras "Blackthorn" (2011), su último trabajo antes de "Proyecto Lázaro".

"Las leyes de la termodinámica", protagonizada por Berta Vázquez ("Palmeras en la nieve") y Chino Darín y producida por Atresmedia, es una comedia romántica con estructura de documental que juega con la idea de adaptar las leyes de la física a las relaciones de pareja.

Se estrenará en septiembre y después de eso a Mateo Gil le gustaría descansar un poco y dedicarse a escribir.

"Hoy en día dirigir es muy cansado, porque a las dificultades del oficio hay que añadir que las películas se hacen con menos dinero pero tiene que parecer que tu presupuesto es el triple y eso redobla el esfuerzo", indica.

Aunque su vocación inicial siempre fue la de dirigir y escribir se le daba "muy mal", confiesa que con el tiempo le ha cogido gusto a la escritura.

"He llegado un poco tarde a la dirección y no tengo el afán de notoriedad que a veces es necesario para dirigir. Si me dedicara los próximos diez años a escribir estaría tan feliz".

Magdalena Tsanis.