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De Lady Gaga a Paul McCartney, de Plácido Domingo a Joaquín Sabina: mil artistas europeos han escrito una carta al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, para reclamar la revisión "sostenible y justa" del uso que hacen plataformas como YouTube de su trabajo.

La carta, a la que ha tenido acceso EFE, la firman decenas de artistas españoles como Alejandro Sanz, Pablo Alborán, Raphael, Joaquín Sabina, Plácido Domingo, David Bisbal, Bustamante, Raphael, Manu Carrasco, Melendi, Rosario Flores, Sergio Dalma, Silvia Pérez Cruz, Arcángel, Antonio Carmona o Luis Eduardo Aute.

Ellos aparecen al lado de Lady Gaga, Abba, Ed Sheeran, Paul McCartney, Coldplay, Robert Plant, Elton John, Bryan Adams, Bruno Mars, Ksabian, Peter Townshend, Mark Knopfler o David Guetta.

En su escrito, los firmantes subrayan que "en un momento crucial de la música, con el consumo disparado", su trabajo está en peligro por lo que denominan "déficit de valor" (value gap), provocado por servicios de alojamiento de contenidos como YouTube -el único que citan-, que no remuneran, dicen, con equidad a los artistas.

Esa situación, dicen, no solo hace daño en la actualidad a los artistas sino que amenaza la supervivencia "de las próximas generaciones de creadores y la viabilidad y diversidad de su trabajo".

Las "escasas retribuciones" que reciben, afirman, "menosprecian y dañan" sus derechos y, de paso, los ingresos que les corresponden.

El "déficit de valor", insisten, socava los derechos y los ingresos de todos los que crean e invierten en la música, y distorsiona el mercado.

"Por eso, mientras el consumo de música está en niveles de récord, los servicios de alojamiento de contenidos abusan de las exenciones de 'alojamiento seguro'", unas protecciones, dicen, que se pusieron en marcha hace dos décadas para favorecer el desarrollo de las "start-up" digitales y que en la actualidad están siendo mal utilizadas por las corporaciones que "distribuyen y monetizan" sus trabajos.

Los líderes europeos tienen ahora una oportunidad única de reconducir el "value gap", de revisar la legislación sobre propiedad intelectual, terminar con esta "profunda distorsión del mercado" y aclarar el uso apropiado de los "alojamientos seguros".

"Le urgimos a que adopte medidas que propicien un campo de juego justo para los artistas y los propietarios de derechos. Haciéndolo puede estar seguro del futuro de la música para las generaciones venideras. Esperamos que podamos trabajar juntos para crear un sector musical sostenible y pujante", añaden.