EFEBruselas

Los ministros de Economía y Finanzas de los países de la eurozona acordaron hoy "intensificar" las negociaciones entre Atenas y sus acreedores en los próximos días desde Bruselas para cerrar los asuntos pendientes que impiden concluir la segunda revisión del tercer rescate griego.

"Hemos acordado que las discusiones continuarán intensificadas en los próximos días aquí en Bruselas, centradas en los asuntos clave que quedan pendientes y que, espero, sean limitados", dijo el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en una rueda de prensa al término de la reunión.

Dijsselbloem afirmó que el objetivo de las negociaciones será llegar a un pacto sobre el paquete de reformas que Grecia se ha comprometido a adoptar, de forma que los ministros puedan después autorizar un acuerdo político para cerrar la segunda revisión.

Sin embargo, indicó que no es posible afirmar si esto ocurrirá en el próximo Eurogrupo, el 7 de abril, pese a que "hay un amplio acuerdo entre todas las partes para cerrar los asuntos pendientes lo antes posible".

En concreto, los ministros esperan cerrar los temas relativos a la reforma laboral y de las pensiones, donde los progresos en las últimas negociaciones han sido muy escasos, y la fiscalidad, aspecto en el que ya se dieron ciertos avances.

Así las cosas, los técnicos de las instituciones que participan en el rescate -Comisión Europea, Banco Central Europeo, Mecanismo Europeo de Estabilidad y Fondo Monetario Internacional- no regresarán a Atenas.

"El objetivo de la misión sobre el terreno es recoger datos y buena parte de ese trabajo ya está hecho", argumentó Dijsselbloem, quien no precisó a qué nivel -político, técnico o ambos- se desarrollarán las negociaciones en Bruselas.

La decisión supone un impulso político al proceso, a la espera de que Grecia avance en la agenda de reformas.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, insistió en que "existe y todo el mundo comparte la voluntad política" para alcanzar un acuerdo sobre la conclusión de la revisión.

"Sería injusto, inútil y dañino hablar de falta de voluntad política", recalcó y manifestó que, pese a que todas las partes están de acuerdo en que "se han hecho progresos", aún queda trabajo por hacer.

Moscovici reveló que algunos ministros expresaron su deseo de fijar "un plazo preciso" para la conclusión de la revisión y que, si bien decidieron no establecer una fecha concreta, "todos los actores han señalado la importancia de evitar retrasos", que serían "muy negativos" para la confianza en la economía griega.

Por otra parte, el director gerente del Mecanismo Europeo de Estabilidad, Klaus Regling, dijo que la posibilidad de que Grecia pida un préstamo al Banco Mundial, como anunció Atenas, "podría tener un impacto sobre la sostenibilidad de la deuda y los objetivos fiscales" del país.