EFEMiguel Ángel Moreno Madrid

Utilizar los videojuegos como herramienta de formación para los deportistas de élite, que tienen el tiempo justo y en ocasiones no toda la motivación para ocuparse de su futuro profesional tras la etapa deportiva es el objetivo del proyecto europeo 'GOAL', con apoyo de asociaciones de deportistas.

GOAL es el acrónimo en inglés del proyecto de actividades 'gamificadas' a través de Internet para apoyar la "carrera dual" de los deportistas que combinan su carrera deportiva de alto nivel con la formación académica (Gamified and Online Activities for Learning to Support Dual Careers of Athletes).

El objetivo del proyecto, en el que colaboran la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP) y la Asociación de Jugadores de Fútbol Sala (AJFS) españolas, la asociación de futbolistas portugueses, organizaciones empresariales y universidades europeas como las de Salónica (Grecia), Coventry (Reino Unido) o Nicosia (Chipre), es diseñar una serie de materiales formativos digitales que ayuden a esa "carrera dual" que afrontan muchos deportistas.

Un caso muy concreto de una "carrera dual" es el de Alfonso Reyes. El exjugador del Estudiantes, Málaga o Real Madrid entre otros y tres veces medallista europeo con la selección española, es también ingeniero de caminos por la Universidad Politécnica de Madrid, una carrera que fue cursando al tiempo que jugaba y concluyó una vez retirado del deporte.

El actual presidente de la Asociación de Baloncestistas explicó durante la presentación de este proyecto, en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) de Madrid, que su carrera de entonces ahora sería "una carrera GOAL", porque él combinó la carrera deportiva y la universitaria.

"Una vez terminada la vida deportiva, tienes que poderte enfrentar a la vida civil de la mejor manera posible", añadió Reyes.

Su hermano Felipe, actual capitán del Real Madrid con una lista interminable de títulos entre los que relucen el Mundial de 2006 con la selección española y las platas olímpicas de 2008 y 2012, reconoce que a esa combinación de deporte y estudios que le inculcaron en su familia en su caso le faltó la "fuerza de voluntad" para continuar con una carrera de Administración y Dirección de Empresas de la que completó el primera año.

"Llegué hasta terminar primero, pero luego con los entrenamientos no podía. Lo he intentado a distancia, con cursos 'online'... Pero hacerlo a distancia es más complicado y no tienes esa relación con los compañeros de la universidad", reconoció Felipe sobre una formación que ahora, con el final de su carrera en el horizonte, comienza a preocuparle.

"Por esto, este proyecto nos va a venir muy bien a los deportistas", añadió el pívot cordobés.

Con un final reciente tras una exitosa carrera en el balomnamo, la 'guerrera' Eli Pinedo sabe lo que es enfrentarse al "abismo" de poner en marcha una carrera profesional fuera del deporte tras haber rendido al máximo, aunque hayas completado tu formación no solo a nivel de carrera universitaria sino incluso con postgrados.

"Es complicado porque estudiar no siempre se corresponde con tener trabajo. Creo que los deportistas estamos muy acostumbrados a que toquen nuestra puerta y colaborar, pero nos cuesta ir a tocar puertas en otros sitios", apuntó la exjugadora alavesa, ahora empresaria con una marca de moda propia.

Con la retirada un poco más lejos, la exbaloncestista Elisa Aguilar recuerda como "un precipicio" el salto fuera del parqué, después de la vida "programada" que tiene una atleta de élite.

"Yo siempre digo que la retirada hay que prepararla tres años antes", señaló la actual directora de la Oficina Permanente de Competiciones FEB en la Federación Española de Baloncesto y responsable del proyecto Universo Mujer, que tuvo la oportunidad de estudiar Económicas en Estados Unidos con una beca deportiva.

GOAL es un proyecto a tres años que forma parte del programa 'Erasmus+Sport' de la Comisión Europea, con tres fases. En primer lugar se están realizando encuestas a deportistas de élite para conocer sus necesidades formativas, a través de las cuales se desarrollará un programa formativo y se diseñarán cursos masivos a través de Internet (MOOCs) con técnicas de 'gamificación'.

"El objetivo es desarrollar estos contenidos digitales como 'juegos serios' que permitan apoyar los programas de formación de los deportistas", explicó Sergio Alonso, coordinador del proyecto como parte de la Asociación de Jugadores de Fútbol Sala.

¿Y por qué con videojuegos? La doctora en Educación y profesora de la Universidad Internacional de La Rioja Isabel Fernández Solo de Zaldívar apunta a la atracción intuitiva que ofrecen los videojuegos frente a los métodos tradicionales de enseñanza.

"Jugamos a videojuegos sin libro de instrucciones, ¿por qué para estudiar sí necesitamos uno? 'Gamificar' no es jugar, sino extraer los elementos del juego que atraen a los alumnos y traspasarlos al aprendizaje", explicó Fernández.

Con la vertiente competitiva del videojuego se buscará, por otra parte, estimular aquellos valores intrínsecos que los jugadores de élite tienen alimentados, y que son muy válidos para un futuro profesional, como ha comprobado el exjugador de fútbol sala Julio García Mera, dos veces campeón mundial y tres veces europeo, ahora responsable de una empresa de gestión de instalaciones deportivas.

"Mis socios están encantados, porque cuando hay un problema importante me envían a mí. Al final esas habilidades de deportista como trabajar con las situaciones de presión, tener cierta solidez emocional en una negociación, trabajar en equipo... Son cosas que nos salen naturales", comentó el que fuera cierre del Movistar Inter.

No obstante, la clave para ello es estimular al deportista para que no deje para más tarde una formación que es imprescindible para moverse en la "jungla" del mercado laboral, en el cual las reglas que rigen en el campo de juego y que tan bien manejan los jugadores de élite, se desvanecen.

"Uno como deportista controla sus reglas, sabe cómo hacerlo, pero cuando sale a la vida recibe por todos los lados. Ganar dos campeonatos del mundo no es nada comparado con trabajar con la Administración", bromeó Julio García Mera.