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El perdón es uno de los temas que más inquietan a la escritora Care Santos y por eso es el hilo conductor de su última novela, "Media vida", un homenaje a la generación de mujeres educadas en la dictadura, y en la que se comprueba que, dice la autora, "es más fácil perdonar cuando a uno le ha ido bien".

En "Media vida", publicada por Destino y ganadora del Premio Nadal 2017, Care Santos hace suya una frase del filósofo Joan-Carles Mèlich: "Solo se puede perdonar lo imperdonable", unas palabras que atraviesan este relato dividido en dos "actos" temporales, los años 50 y 1981, que protagonizan cinco antiguas compañeras de un internado de monjas.

Tras "Habitaciones cerradas" y "Diamante azul", Santos (Mataró, 1970) considera en una entrevista con Efe que "Media vida" es la "continuación lógica" del relato que ha hecho en su literatura sobre la evolución de la mujer durante los siglos XIX y XX.

Y si para "Diamante azul" se sirvió de la memoria de su abuela, en esta última novela ha recuperado recuerdos de la época de su madre: "la memoria familiar es un tesoro, para todo el mundo pero sobre todo para un escritor", indica.

"Tengo una familia de mujeres que cuentan mucho, rememoran y, además, son muy buenas narradoras" asegura Care Santos que ha querido homenajear a las mujeres que se educaron en los años 50 durante el franquismo y que recibieron toda su formación en un colegio de la época sin haber conocido otra cosa que la dictadura".

"Estas mujeres fueron capaces de hacer una proeza de adaptación, después de recibir una educación que casi las había retrotraído al siglo XIX. Forman una generación relevante porque les forzaron a dar tres pasos atrás en sus derechos, en su educación, después de haberse avanzado mucho en los años 20 y principios de los 30, de tal forma que sus madres habían sido más modernas que ellas", recuerda la autora.

Las cinco adolescentes volverán a reunirse treinta años después, precisamente el día de la boda de Lady Di con Carlos de Inglaterra y cuando en España se va a aprobar la Ley del Divorcio de 1981.

"La boda de Lady Di es un lugar común de la que todos tenemos una imagen y por eso me ha servido de recurso literario para jugar con algo cuyo desenlace conoce el lector pero que en ese momento se veía como un cuento de hadas", asegura Care Santos, que habla también de la Ley el Divorcio es un símbolo clarísimo de como cambió la sociedad de la época.

Cada una de las protagonistas asume esa transformación de una manera: "hay cinco respuestas a esa educación mediocre, gris y reaccionaria, aunque también les influye cómo les ha tratado la vida", indica.

En su encuentro hablarán de las consecuencias de un juego de las prendas de una noche de 1950, donde algo se torció y marcó sus destinos, y de sus diferentes miradas sobre la política, el amor, el machismo, el sexo o la maternidad.

No es una historia de amistad, afirma la autora que cree que más que de relaciones la novela habla del paso del tiempo, "de cómo asumimos lo que nos hirió y de cómo aprendemos a vivir con ello".

"El tema del perdón es uno de los que más me inquietan, tiene muchas caras. Puede tener connotaciones religiosas o laicas y plantea preguntas como cuándo se debe dar y cuándo hay que pedirlo", señala.

Aunque ambientada en Barcelona, la ciudad está menos presente que en otras novelas de Care Santos que, no obstante, sigue explorando esta ciudad literariamente y recupera la cárcel de mujeres de Les Corts, por la que entre 1936 y 1955 pasaron miles de mujeres, muchas de ellas presas políticas, y en cuyo solar hoy se erige un centro comercial.