EFEDublín

El Sinn Féin reiteró hoy su rechazo a negociar una salida a la crisis política en Irlanda del Norte y abogó por la convocatoria de elecciones autonómicas, tras la dimisión de su "número dos" y viceministro principal del Gobierno de Belfast, Martin McGuinness.

La ministra norirlandesa de Sanidad, Michelle O'Neill, aseguró hoy que su formación no está interesada en dialogar con su socio en el Ejecutivo de poder compartido entre protestantes y católicos, el mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP).

"No estamos interesados ahora en participar en unas negociaciones. Lo que queremos es un cambio total. Creemos que la ciudadanía debe pronunciarse", dijo la dirigente del Sinn Féin después de entrevistarse en Belfast con el ministro británico para Irlanda del Norte, James Brockenshire.

McGuinness abandonó este lunes su cargo en protesta por la gestión de un supuesto caso de corrupción en la política de energías alternativas del Gobierno norirlandés, encabezado por la ministra principal y líder del DUP, Arlene Foster.

La marcha del viceprimer ministro ha forzado también la de Foster, según marca el funcionamiento del Gobierno norirlandés de poder compartido entre protestantes y católicos, establecido tras la firma del acuerdo de paz del Viernes Santo (1998).

El Sinn Féin, antiguo brazo político del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), tiene de plazo hasta el próximo lunes para nombrar un sustituto al puesto de viceministro principal, pero hoy insistió en que no lo hará y que está listo para hacer frente a unos comicios regionales.

Tanto Foster como los Gobiernos de Londres y Dublín se han mostrado dispuestos a negociar hasta entonces con el movimiento republicano para lograr un acuerdo respecto al supuesto caso de supuesta corrupción y otras cuestiones que dividen a Sinn Féin y DUP.

"El DUP ha demostrado en los últimos meses y años falta de respeto hacia las mujeres, la comunidad LGTB, la lengua irlandesa, las minorías étnicas. Estos sectores se merecen igualdad", dijo hoy O'Neill.

A pesar de la posición del Sinn Féin, Brockenshire confió hoy en que las partes hallen una solución dialogada a la crisis, aunque reconoció que la posibilidad de que se convoquen unas elecciones es "alta".

El resultado de esos comicios, advirtió el titular británico para la región, podría acentuar las diferencias entre los dos grandes partidos, principales representantes de sus respectivas comunidades, y dificultar la formación de un Ejecutivo tras la cita en las urnas.

En ese contexto, el Gobierno del Reino Unido avisa de que podría verse obligado a suspender la autonomía norirlandesa y tomar las riendas desde Londres.

McGuinness presentó el lunes su dimisión porque Foster se negó a abandonar su puesto mientras una investigación preliminar examina el funcionamiento del llamado "Plan de Incentivos para el Calor Renovable" (RHI), que ella misma introdujo en 2012, cuando era titular de Empresas, Comercio e Inversión.

La mala gestión de este programa podría costar a las arcas públicas norirlandesas unos 400 millones de libras (478 millones de euros)

La líder del DUP ha accedido ahora a establecer una comisión de investigación pública sobre este asunto, pero el Sinn Féin dice que el gesto es "insuficiente y que llega tarde".