EFEGinebra

La ONU consiguió un avance mínimo durante la sexta ronda del diálogo de paz entre el Gobierno y la oposición siria, al impulsar reuniones de expertos sobre cuestiones jurídicas y constitucionales en Siria, pero no progresó en ninguno de los principales puntos de la agenda negociadora establecida.

"Estoy satisfecho por el hecho de que (...) este proceso haya comenzado", declaró hoy en una rueda de prensa, tras cuatro días de negociaciones de paz en Ginebra, el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.

El político italosueco anunció el jueves el inicio de reuniones de expertos de su oficina con técnicos del Gobierno sirio y otro proceso idéntico con la oposición, porque ha percibido la necesidad de "asegurar una base constitucional y jurídica fuerte" para evitar un vacío durante cualquier fase del proceso de transición política.

Entre el jueves y este viernes hubo cuatro reuniones técnicas, que sirvieron para identificar "temas complejos, opciones".

De Mistura aseguró: "No estamos planeando o pretendiendo a través de las mismas (reuniones) redactar una nueva Constitución para Siria", porque esto "lo tienen que hacer los sirios en el contexto de una solución política global" cuando ésta llegue.

El enviado especial sostuvo que este paso dado por ambas partes es una noticia buena, porque cuando llegue el momento de hablar de una nueva Constitución, "ya estaremos preparados", recalcó.

Las reuniones se celebran por separado con el Gobierno y la oposición, al igual que el diálogo político formal.

De Mistura fracasó no obstante en su esfuerzo de incluir en las reuniones técnicas de la ONU con el principal grupo opositor -la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN)- a expertos de las dos plataformas opositoras "El Cairo" y "Moscú", toleradas por Damasco.

"Esto no ha sido posible aún, pero nosotros vamos a seguir impulsando este esfuerzo de unificación, porque ello enviaría una fuerte señal de que la oposición está dispuesta y capaz de trabajar junta", señaló, e instó a las plataformas rivales a dar un paso en esta dirección, pues un frente común facilitaría el diálogo.

Como suele pasar en negociaciones que se celebran bajo los focos de los medios de comunicación, tanto el Gobierno como la oposición interpretaron ante las cámaras de manera diferente la importancia y el objetivo de las reuniones técnicas.

El negociador jefe del régimen sirio, Bashar Yafari, aseguró que la iniciativa era del Gobierno del presidente Bachar al Asad y no de la ONU y enfatizó en que el hecho de que se aborden temas constitucionales en estos encuentros "no tiene nada que ver" con dar un paso hacia una posible transición política en Siria.

El representante de la CSN, Naser Hariri, a su vez minimizó el jueves y este viernes la importancia del anuncio, al asegurar que la oposición ha mantenido durante todas las rondas en torno a diez reuniones técnicas y que por tanto no se trata de nada inusual.

También se mostró molesto por el hecho de que en esta ocasión no se hayan abordado en profundidad los cuatro elementos de la agenda pactada al término de la cuarta ronda de negociaciones, entre los que se encuentra su principal prioridad: la transición política.

Esa agenda incluye, además de una nueva Constitución, la creación de un Gobierno creíble, inclusivo y no sectario; la celebración de elecciones libres y justas supervisadas por la ONU, y la lucha contra el terrorismo.

Hariri acusó al Gobierno sirio de "no haber ofrecido nada nuevo para alcanzar una solución política" y de "estar en contra de cualquier avance para facilitar el trabajo sobre la transición".

"No se han conseguido grandes logros aquí. No en vano, lo que hemos logrado es mantener vivo el proceso de Ginebra", sostuvo.

En este sentido, expresó su deseo de conseguir más avances en la próxima ronda negociadora, que se celebrará en una fecha aún por determinar en junio, según adelantó De Mistura.

Hariri se quejó de la falta de una "presión internacional real" que imponga fechas límites a la negociación para conseguir que Damasco se implique "seriamente" en el proceso político.

El mediador de la ONU le respondió al respecto que "la historia no está escrita en fechas límite que creemos artificialmente", porque los acontecimientos sobre el terreno en Siria "probablemente cambien todavía cualquier plan que tengamos", admitió.

Por Céline Aemisegger