EFEJerusalén

La Policía israelí completó hoy la polémica evacuación de la colonia judía de Amoná, con un violento desalojo de los atrincherados en la sinagoga, mientras el Gobierno intenta calmar los ánimos y anuncia la construcción de un nuevo asentamiento para realojarlos.

La colonia de Amoná, en Cisjordania, quedó hoy vacía, pese a la resistencia de residentes y cientos de simpatizantes que intentaron impedir la intervención de 3.000 policías movilizados para llevar a cabo la evacuación de 42 familias, impuesta por orden judicial tras años de aplazamientos.

El desalojo ha durado más de un día y en él han resultado heridos 41 agentes, 17 de ellos durante la evacuación de hoy en el templo de Amoná donde anoche se atrincheró un grupo de jóvenes.

"Atacaron a la Policía cuando entró en la sinagoga, que estaba bloqueada en todas sus entradas", declaró el portavoz policial Mickey Rosenfeld.

Ayer también se registraron disturbios con el lanzamiento de piedras, ácido y pintura, que dejaron 24 policía heridos, y hoy aumentó la violencia, de la que se han intentado distanciar los residentes.

Cientos de adolescentes llegados desde asentamientos cercanos habían sorteado el perímetro de vigilancia preventivo del Ejército israelí hasta llegar a la colonia con el inicio de la evacuación.

Parte de ellos habían permanecido durante la noche atrincherados en la sinagoga y esta mañana se toleró la entrada de algunos jóvenes por las ventanas para que pudieran rezar por última vez en ese lugar.

Tras el desalojo, algunas de las personas que protestaban rompieron los cristales del autobús que les trasladaba fuera de Amoná y escaparon por la ventana.

Una esvástica, simulando el logotipo de la Policía israelí, apareció hoy pintada en el centro de culto con el texto "Ismael Policía", en referencia bíblica al hijo de Abraham que se considera ascendente de los árabes.

La evacuación ha sido criticada por los sectores más nacionalistas y el diputado del partido procolono Hogar Judío Betzalel Smotrich la ha llegado a comparar con una violación.

"Cuando una mujer es violada, duele (...), lo que se está cometiendo aquí es una violación", recoge el diario "Yedioth Ahronoth" sobre sus palabras.

"Hemos perdido la batalla, pero ganaremos la guerra de la Tierra de Israel", declaró el líder de la formación y titular de Educación, Naftalí Benet.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien anunció horas antes del comienzo de la evacuación miles de viviendas más en asentamientos de Cisjordania, añadió ayer la promesa de una nueva colonia para realojar a los residentes de Amoná.

De concretarse, sería el primer asentamiento levantado oficialmente en dos décadas, que iría más allá de la política de extensión, como las 5.500 viviendas en colonias de Cisjordania que el mandatario israelí ha autorizado solo en este mes de enero.

Desde el primer Gobierno de Netanyahu, entre 1996 y 1999, los colonos son los que levantan asentamientos a su libre albedrío, como el caso de Amoná, y después, de acuerdo al partido gobernante, tratan de obtener su reconocimiento legal.

Netanyahu regularizó entonces una treintena de colonias, pero desde el año 2000 es menos frecuente, debido a la presión de la comunidad internacional, que condena toda construcción israelí en territorio palestino ocupado desde 1967.

La ONG Shalom Ajshav (Paz Ahora) asegura que el actual anuncio de Netanyahu es importante porque ahora saben a quién "criticar, pedir explicaciones y presionar".

"En el terreno da igual si (el asentamiento) fue o no autorizado (por Israel), pero a nivel institucional, político y legal tiene una gran importancia para nosotros", declaró a Efe Haguit Ofrán, su jefa de investigaciones en la Unidad de Vigilancia de Asentamientos.

El anuncio de la nueva colonia se hizo pocas horas después de que el Tribunal Supremo tumbara ayer el plan presentado por el Gobierno para reubicar a parte de los colonos en unas tierras aledañas, también en Cisjordania ocupada.

Los magistrados fallaron en contra por tratarse de terrenos privados palestinos, el mismo argumento planteado en la orden judicial para la evacuación de Amoná.

El alcalde de la villa árabe de Silwad, Abdel Rahman Abu Salah, y uno de los demandantes contra el plan aseguró a Efe que iniciarán procesos similares en otros asentamientos en el entorno de Amoná, cuya propiedad del terreno reclaman también vecinos del pueblo.

Laura Fernández Palomo