EFEMosul (Irak)

Miles de habitantes de la ciudad de Mosul siguen abandonando cada día sus hogares en el oeste de la urbe, a medida que se prolonga la ofensiva de las fuerzas iraquíes, que avanzan lentamente pero sin pausa frente al grupo terrorista Estado Islámico (EI) en su último bastión en el norte de Irak.

El ministerio iraquí de Migraciones cifró hoy en 180.000 las personas que han huido del oeste de Mosul desde el comienzo el pasado 19 de febrero de la ofensiva sobre la mitad occidental de la ciudad, dividida en dos por el paso del río Tigris.

Las agencias de la ONU sitúan en 120.984 civiles los que han abandonado el oeste de Mosul en el pasado mes, pero estiman que este número aumentará con el asalto sobre el casco antiguo, próximo objetivo de las tropas gubernamentales.

La portavoz de la Agencia de Refugiados de las Naciones Unidas (UNHCR) en Irak, Caroline Gluck, dijo a Efe que la ONU estima que 600.000 civiles han permanecido en el interior de la ciudad vieja y que la mitad podría verse desplazada por los inminentes combates.

"Es muy difícil para los civiles salir de la ciudad vieja desde que los combates se han intensificado" en los alrededores de la misma, explicó Gluck.

El comandante de la Policía Federal iraquí, Raid Shaker Yaudat, dijo hoy en un comunicado que sus hombres reanudaron su avance hacia la zona de la mezquita Al Nuri, situada en la ciudad vieja y muy simbólica porque desde su almimbar (púlpito) el líder de EI, Abu Bakr al Bagdadi, se autoproclamó califa el 29 de junio de 2014.

El comunicado detalló que las unidades de la Policía Federal progresaron desde el este hacia el casco antiguo y en el barrio histórico de Bab al Baid (Puerta de los Huevos), donde 36 yihadistas fueron abatidos y 13 vehículos bomba fueron destruidos.

Yaudat destacó que la policía, que está siendo la punta de lanza en la batalla en el oeste de Mosul, "trata de evitar que haya muertos civiles" en su avance por los barrios occidentales.

Asimismo, denunció una vez más que los yihadistas "toman como escudos humanos a los civiles, sobre todo en el casco antiguo, donde hay muchos habitantes".

El comandante también destacó que se están empleando aviones no tripulados o drones y francotiradores para atacar a los combatientes del EI, para "evitar los daños a los civiles y sus viviendas".

Las fuerzas iraquíes han empezado a usar drones para luchar contra el EI, que ya lanzaba ataques contra sus enemigos con estos aparatos, los cuales pueden arrojar pequeñas bombas y obtener destacada información sobre el terreno.

Un oficial de la Policía Federal, Basem Qasem, dijo a Efe que las fuerzas avanzaron este lunes con lentitud debido al mal tiempo, que afecta a la visibilidad de los aviones y otros aparatos.

Asimismo, declaró que las tropas limpiaron de explosivos los barrios de Al Kiluat y Nabi al Sheit, y las zonas donde se ubican la cárcel y la estación de trenes, en el oeste de Mosul.

Unas 42 familias de esas áreas fueron evacuadas, porque "tienen miedo de los disparos de proyectiles de mortero por parte del EI" contra las zonas que ha perdido a manos de sus rivales.

Esto está causando el desplazamiento, así como muertos y heridos, entre los civiles, que también se ven afectados por un mayor uso de la aviación en esta fase de la ofensiva por parte de las fuerzas gubernamentales y de la coalición internacional liderada por EE.UU.

En la mitad oriental de Mosul, murieron hoy dos civiles y otros nueve resultaron heridos por el impacto de cohetes lanzados por los yihadistas sobre el barrio histórico de Al Nabi Yunes y un estadio deportivo en la zona de Al Darkazliya.

La parte oriental fue conquistada por las fuerzas iraquíes a finales de enero, después de tres meses de una ofensiva lenta y complicada, durante la cual unas 160.000 personas huyeron de sus hogares.

En el oeste, el avance de las tropas está siendo más rápido pero con un coste más elevado en bajas y desplazados civiles, y la infraestructura de la ciudad está sufriendo un mayor grado de destrucción.

Yáser Yunes