EFEJerusalén

El expresidente de Perú Alejandro Toledo no llegó hoy al aeropuerto internacional israelí de Ben Gurión (cerca de Tel Aviv) entre los pasajeros del vuelo de United Airlines procedente de San Francisco (EEUU), confirmaron a Efe fuentes oficiales.

"No ha llegado", se limitó a decir el portavoz del ministerio israelí de Exteriores, Emanuel Nahshón, en un escueto mensaje, poniendo fin a horas de espera.

El vuelo UA 954 de la compañía United Airlines aterrizó esta noche en el aeropuerto internacional de Ben Gurión, a las afueras de Tel Aviv, con una hora de retraso, y en la búsqueda entre los pasajeros no se ha detectado al expresidente peruano, sospechoso de corrupción en su país.

Las autoridades israelíes no tenían constancia de que se encontrara en el avión pero existía el temor de que pudiera tratar de entrar con una identidad falsa.

Israel había informado con anterioridad de que no permitirá la entrada al país del exmandatario peruano, sobre quien pesa una orden internacional de búsqueda y captura, para no verse en una situación comprometedora.

"El señor Alejandro Toledo podrá entrar en Israel únicamente cuando ponga en orden sus asuntos en Perú", aclaró Nahshón, al ser consultado sobre el caso.

Entre la comunidad peruano-israelí no se descarta que Israel pudiera haber notificado de antemano a Toledo que no le dejaría entrar en el país, por lo cual éste se habría abstenido de subir al avión.

La esposa de Toledo, Eliane Karp, es de origen belga y con nacionalidad israelí y la pareja ha viajado en repetidas ocasiones en los últimos años a Israel, que no tiene un acuerdo de extradición con Perú.

La Justicia peruana consideró el pasado jueves que hay evidencias suficientes para detener a Toledo y mantenerlo hasta 18 meses en prisión preventiva por haber supuestamente favorecido a la constructora brasileña Odebrecht en sus negocios en Perú.

Toledo está acusado de lavado de activos y tráfico de influencias por recibir supuestamente 20 millones de dólares en sobornos de esa constructora brasileña.

Toledo es la primera gran figura de la política peruana inculpada por el caso Odebrecht, cuyos responsables confesaron a la Justicia estadounidense haber pagado 29 millones de dólares a funcionarios de Perú entre 2005 y 2014, período que comprende los Gobiernos de Toledo (2001-2006), Alan García (2006-2011) y Ollanta Humala (2011-2016).