EFEEl Cairo

El Gobierno egipcio ha comenzado a adoptar reformas económicas para intentar sanear las depauperadas finanzas públicas, pero su aplicación no será fácil en medio de la ya grave crisis y la creciente presión sobre las clases media y baja.

En el paquete de reformas, el Parlamento egipcio aprobó el pasado día 29 de agosto la ley del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), que será del 13 por ciento este año y aumentará al 14 por ciento el próximo año fiscal.

El Ministerio de Finanzas busca "animar a la economía no oficial a entrar en la oficial", además de ingresar un dinero muy necesario para las arcas del Estado, que espera recaudar unos 30.000 millones de libras (3.027 millones de euros o 3.377 millones de dólares) con el nuevo impuesto, aunque el sistema de recaudación egipcio es conocido por su ineficiencia.

"El Gobierno no tiene capacidad política ni práctica de recaudar impuestos directos, y (por ello) tiene que hacerlo a través de los indirectos", explicó a Efe el analista egipcio del Centro Carnegie para Oriente Medio, Amr Adly.

En su opinión, la aplicación del IVA va a repercutir en particular sobre la clase media, que consume más de lo estrictamente necesario y pasará a pagar mucho por ello.

La idea detrás de las reformas es "proteger a los pobres", añadió Adly, por lo que los bienes de consumo básico no estarán gravados, pero se dará un "empobrecimiento" de la clase media, que constituye una franja muy reducida en Egipto.

Sin embargo, el experto descartó que esto pueda llevar a protestas en las calles egipcias, debido a que en estos momento no hay movimientos ciudadanos organizados ni grupos políticos que puedan canalizar el descontento popular.

Al mismo tiempo, la reciente subida del precio de la luz entre un 25 y un 40 por ciento empezará a aplicarse en septiembre y se notará en los hogares con un consumo mayor, aunque se prevé que repercuta en casi todos los bienes y servicios.

Esa medida se engloba en un plan que las autoridades pusieron en marcha en 2014 para reducir gradualmente los subsidios, de los cuales más del 60 por ciento se destina a la energía.

"Todos los consumidores van a pagar el precio del IVA, porque habrá un 'efecto indirecto' sobre todos los bienes y servicios" incluidos los que están exentos, asegura a Efe el profesor de la Universidad Americana en El Cairo (AUC), Mustafa Kamel.

Esto se sumará al aumento generalizado de los precios y hará aumentar la inflación, en su opinión, y algunos colectivos notarán más la presión, como por ejemplo los profesionales liberales.

Un dentista consultado por Efe señaló que lo que está realmente afectando a su negocio es el encarecimiento de los materiales, cerca del 60 por ciento en los últimos meses, debido a la devaluación de la moneda local frente al dólar, que ha hecho que se dispare el precio de los productos importados.

La libra egipcia cotiza 8,7 frente al dólar desde el pasado mes de marzo, pero en el mercado negro supera los 12 dólares, debido a la escasez de divisas en el país, con las reservas del Estado en mínimos históricos.

Para tratar de solucionar este y otros graves problemas, Egipto llegó a un acuerdo preliminar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un préstamo de 12.000 millones de dólares en tres años, con el objetivo de mejorar el funcionamiento de los mercados de divisas, reducir el déficit presupuestario y la deuda pública, así como aumentar el crecimiento y la creación de empleo.

El FMI mostró su apoyo al paquete aprobado por el Parlamento egipcio y destacó que busca "fortalecer la red de protección social para salvaguardar a los más vulnerables", ya que el 22 por ciento de la población vive bajo el umbral de la pobreza, según la ONU.

El presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, se reunió este fin de semana en China con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, a la que insistió en el compromiso de Egipto a obtener un equilibrio entre el crecimiento económico y la estabilidad financiera, y lograr al mismo tiempo "justicia social que proteja las categorías de ingresos limitados", según un comunicado de la presidencia.

El miembro del Comité de Asuntos Económicos del Parlamento egipcio, Ali al Misilhi, dice a Efe que las reformas y el préstamo del FMI ayudarán a reflotar la economía, pero tiene que aplicarse de forma "detallada" y con un "plan temporal".

El objetivo es conseguir un crecimiento de entre el 4,5 y el 5 por ciento del PIB, controlar el paro y la inflación, explica el parlamentario independiente, el cual no duda tampoco en que las clases media y baja se verán afectadas.

Francesca Cicardi