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Máquinas que convierten el aire en agua, muros que se arman como un lego y carpas que se inflan en cuatro minutos son algunas de las originales armas contra los desastres naturales exhibidas esta semana en Perú, que aún se recupera de las catastróficas inundaciones que asolaron el país hace poco.

En el sexto Salón de Tecnología para la Defensa y Prevención de Desastres (Sitdef), que se celebra en Lima del 18 al 21 de mayo, las soluciones para mitigar los efectos de la naturaleza ocupan un considerable espacio entre la multitud de armas, artillería, municiones, vehículos, aeronaves y misiles allí expuestos.

"Las últimas inundaciones nos indujeron a darle todavía mayor énfasis, con un pabellón de 3.500 metros cuadrados solo para tecnología en prevención de desastres", contó a Efe el director general del Sitdef, Christian Tocre.

Algunos de los elementos expuestos, como los de rescate y evacuación de personas, ya se utilizaron en la emergencia climática ocurrida en Perú, que desde diciembre causó 143 muertos, cerca de 200.000 damnificados y más de un millón de afectados, además de la destrucción de unas 20.000 casas.

Otras soluciones podrían haber minimizado o reducido el daño en buena medida, como por ejemplo los muros de contención que presenta la surcoreana JC Union Group, construidos con piezas hexagonales hechas de un cemento especial, que se ensamblan una con otra, para reforzar las riberas de los ríos, entre otras utilidades.

"En tiempo récord se puede hacer un muro de kilómetros. Durante las inundaciones en Perú vimos como un hotel completo se cayó a un río porque la crecida erosionó sus bases. Esa construcción nunca se habría caído si hubiera tenido una defensa como esta", dijo a Efe el representante en Perú de la compañía, José Castañeda.

El delegado explicó que el muro permite encauzar mejor la corriente y mitigar el desastre, nunca anularlo, porque "no podemos parar la naturaleza, pero sí mitigar sus efectos".

Una vez ocurrida la emergencia, es clave una rápida respuesta hacia los damnificados para brindarles los servicios básicos, entre ellos comida y agua, que se puede conseguir directamente del aire gracias a una máquina de la compañía española Arpa, afirmó a Efe su directora comercial, María José Acedo.

La máquina puede generar hasta 5.000 litros diarios por la condensación que se produce al enfriar el aire en un doble circuito, capaz de trabajar en climas desérticos de hasta 50 grados celsius y una humedad relativa de 15 %.

"Llevamos un año y medio apostando en I+D para todo el ciclo del agua y desarrollamos potabilizadoras de agua, depuradoras, depósitos flexibles y depuradoras de residuos, de manera que podemos obtener agua del aire, usarla y devolverla al río sin ninguna alteración", dijo Acedo.

Otro equipo de campaña expuesto por Arpa en la feria es una cocina portátil, que puede elaborar hasta 500 raciones de comida.

Para brindar un techo a los damnificados, la chilena Tarpulin exhibe carpas de emergencias sostenidas con marcos que se inflan en cuatro minutos, y capacidad para atención médica de 160 personas en unas tres horas o para acoger a 32 personas en 56 metros cuadrados.

Por su parte, la española Hisdesat ofrece su infraestructura de satélite para las telecomunicaciones, como ya hizo con la Unidad Militar de Emergencias (UME) de España cuando atendió recientes catástrofes en Chile y Colombia, indicó a Efe su director de estrategia y desarrollo de negocios, Miguel Ángel Redondo.

Estas innovaciones son la muestra de que, como afirmó en la inauguración del certamen el ministro peruano de Defensa, Jorge Nieto, "estamos en el inicio de un cambio de época en el que a las tareas de las fuerzas armadas se le suman los nuevos retos del cambio climático".

Fernando Gimeno