EFE | Nueva York

Acaba de cumplir 32 años y ha rozado el cielo financiero de Wall Street, pero hasta hace poco Julissa Arce podría haber sido deportada de Estados Unidos en cualquier momento: era otra mexicana indocumentada que ahora, con los sueños cumplidos, quiere gritar al mundo que "sí, se puede".

"Quiero contar mi historia para toda la gente que se encuentra en la situación en que yo estaba. Que no dejen que un papel los limite, ni que las leyes les indiquen hasta dónde pueden llegar. Quiero ayudar a cambiar la percepción que este país tiene de los inmigrantes", afirma en una larga entrevista con Efe.

 
  • Julissa Arce durante una entrevista en Bryant Park, Nueva York (EE.UU.). EFE
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Julissa Arce durante una entrevista en Bryant Park, Nueva York (EE.UU.). EFE
Julissa Arce durante una entrevista en Bryant Park, Nueva York (EE.UU.). EFE
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