EFE | Madrid

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, considera que la evolución de la economía española permitirá crear en torno a un millón de puestos de trabajo entre 2014 y 2015.

Rajoy analizó la situación política y económica del país y las perspectivas de futuro en una entrevista concedida a Efe con motivo de la clausura del 75 aniversario de la agencia.

 
  • El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la entrevista concedida a EFE. EFE
  • El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el presidente de la Agencia EFE, José Antonio Vera, durante la entrevista. EFE
  • El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la entrevista concedida a EFE. EFE
 
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la entrevista concedida a EFE. EFE
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la entrevista concedida a EFE. EFE

El jefe del Ejecutivo hace un repaso de la situación que heredó y subraya que hoy las cosas ya han cambiado y, tras seis años, en 2014 España volvió a crecer un 1,3 o un 1,4 por ciento.

Hincapié especial hace en los datos de empleo, ya que, también después de años de destrucción de puestos de trabajo, en el ejercicio pasado hubo 417.000 personas más afiliadas a la Seguridad Social, es decir, que pasaron a estar empleadas.

Rajoy explica que el Gobierno de España siempre ha sido muy prudente en sus previsiones porque considera que no tiene sentido hacer propaganda ni engañar a los ciudadanos y, en ese contexto, destaca que, pese a los vaticinios generalizados más optimistas de los analistas, el Ejecutivo augura un crecimiento del 2 por ciento del PIB en 2015.

Un año en el que espera que el crecimiento de afiliados a la Seguridad Social esté entre 550.000 y 600.000.

"Con lo cual, 400.000 afiliados más en 2014 y más de 550.000 o 600.000 en 2015, son cerca de un millón en estos dos años", avanza el presidente del Gobierno español.

Es una cifra que reconoce aún insuficiente aunque considera importante porque constata un cambio de tendencia.

El presidente destaca la importancia de la rebaja del IRPF y del impuesto de sociedades que ha entrado en vigor el 1 de enero y que tendrá una segunda fase en 2016, después de haber tenido que aprobar una subida de impuestos que confiesa que fue una de las decisiones más difíciles que tuvo que tomar.

Mariano Rajoy avanza sus intenciones para más adelante. En la medida en que España vaya creciendo y aumentando su actividad y, por tanto, la recaudación, si sigue como presidente, intentaría una nueva bajada de impuestos. "En cuanto pueda -precisa-, bajaremos más lo impuestos".

El jefe del Gobierno español otorga un papel relevante a empresarios y sindicatos en la recuperación económica (considera que han tenido un "comportamiento patriótico") y califica a los españoles como "un pueblo aguerrido" en el que muchos entendieron las duras medidas que se pusieron en marcha ante la crisis.

"No le deseo a ningún presidente del Gobierno del futuro de nuestro país que tenga que enfrentarse a una situación como ésta", señala Rajoy.

El jefe del Gobierno mantiene la intención de agotar la legislatura, con lo que las elecciones generales se celebrarían a final de año, y asegura que no hará hasta entonces ningún cambio en su Ejecutivo.

Ante esos comicios así como frente a los municipales y autonómicos que están convocados para mayo, afirma que él y su partido, el PP, van a explicar a los ciudadanos que confiaron en los Populares, que pueden seguir haciéndolo en el futuro.

Rajoy reitera su compromiso contra la corrupción y defiende las medidas que ha puesto en marcha para hacer frente a esta lacra, pero recalca que "siempre se puede hacer más" contra ella.

Asume el presidente que la crisis ha provocado en toda Europa el deterioro de los partidos tradicionales y el surgimiento de fuerzas políticas que no estaban en el sistema, como la española Podemos.

Pero advierte de que hay que tener muy presente "quién es quién" y recuerda que en los países donde gobiernan fuerzas moderadas tradicionales es donde se ha generado más riqueza y bienestar.

Desconoce si el PSOE pactaría con Podemos, pero pide "personalidad" a los socialistas para no abandonar la moderación y el equilibrio y seguir llegando a acuerdos en asuntos de Estado como el reciente relativo a la lucha contra el terrorismo.

Cuestión distinta sería una hipotética gran coalición PP-PSOE. Ante ella se limita a señalar que "ya se verá", pero que lo que quiere ahora el PP es "pactar con los españoles".

Respecto a la situación en Grecia, asegura que no se le pasa por la imaginación que si ganara el partido de izquierdas Syriza, el nuevo gobierno heleno no cumpliera sus compromisos asumidos con la UE.

José Antonio Vera y José Miguel Blanco

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