EFE | Washington

Miles de imágenes de viajes en Instagram, las primeras fotografías de un suceso en Twitter o nuevos medios que recogen el contenido de otros. Internet es un océano de retos para los derechos de autor que en los usuarios deja un gran interrogante: ¿De quién es esto ahora que lo he subido a la red?.

La reciente batalla legal entre Wikipedia y el fotógrafo David Slater por una autofoto de un mono y los montajes crueles que recibió la hija de Robin Williams con contenido de sus redes sociales cuando murió el actor han vuelto a abrir el debate sobre dónde están los límites en internet.

Una joven navega por el canal de vídeos Youtube, en un cibercafé de Estambul, Turquía. EFE/Archivo
Una joven navega por el canal de vídeos Youtube, en un cibercafé de Estambul, Turquía. EFE/Archivo
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