EFE | Madrid

La persecución pierde sentido si la presa a la que se acecha ya ha volado, como sería el caso de Google News, que ha echado el cierre en España, para escapar de una nueva ley cuyas lanzas parecen apuntar directamente a Google al obligarle a pagar por el uso de las noticias, según expertos.

No parece la mejor receta achuchar al que tiene dinero obligándole a negociar pactos económicos con el Boletín Oficial del Estado (BOE) bajo la mesa, porque la víctima puede terminar dando carpetazo, como ha ocurrido con Google News, añaden.

Logo de Google en sus oficinas en Nueva York (Estados Unidos). EFE/Archivo
Logo de Google en sus oficinas en Nueva York (Estados Unidos). EFE/Archivo
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