Redacción Internacional, 20 jun (EFE).- El nuevo Superman, la visión que del personaje tienen Zack Snyder y Christopher Nolan, es mucho más espectacular, más oscura y estéticamente más brillante que cualquiera de las anteriores pero en ese camino de engrandecimiento ha perdido inocencia, humor y frescura.
Snyder aplica su estilo excesivo ("300") para apabullar con un despliegue técnico impresionante, alentado por Nolan, aquí en labor de producción, que también aporta su característica oscuridad y la profundidad humana que aporta a sus personajes.