Sao Paulo, 19 jun (EFE).- Sao Paulo y Río de Janeiro, las dos mayores ciudades de Brasil, cedieron hoy a la presión de las mayores protestas en dos décadas y bajaron el valor del transporte público, que era la reclamación inicial de los cientos de miles de manifestantes que han salido a las calles desde la semana pasada.

Las autoridades locales se resistieron durante días a tomar este paso con el argumento de que tendrán que recortar inversiones y gastos social en otras áreas, como salud y educación, cuya mejora los manifestantes también reclamaban.

 
  • Fotografía cedida por ABr que muestra a varios manifestantes el 19 de junio de 2013, durante una protesta en las calles de la zona sur de Sao Paulo (Brasil). EFE
  • Fotografía cedida por ABr que muestra a varios manifestantes el 19 de junio de 2013, durante una protesta en las calles de la zona sur de Sao Paulo (Brasil). EFE
 
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