EFE | Madrid

Uno de cada tres jóvenes considera inevitable o aceptable en algunas circunstancias controlar los horarios de la pareja, impedir que vea a su familia o amistades, no permitir que trabaje o estudie o decirle cosas que puede o no puede hacer.

Son datos del informe "Percepción social de la violencia de género en la adolescencia y la juventud", presentado hoy por la secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Susana Camarero y la delegada del Gobierno para la Violencia de Género, Blanca Hernández, y que se basa en una encuesta realizada a 2.500 personas de entre 15 y 29 años.

Una pareja pasea en el Parque del Retiro, en Madrid. EFE/Archivo
Una pareja pasea en el Parque del Retiro, en Madrid. EFE/Archivo
Publicidad