EFEWashington

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, tendió hoy la mano al presidente Donald Trump para trabajar juntos en la mejora del sistema de comercio global y lograr "un campo de juego equilibrado" sin "recurrir al proteccionismo".

"Desde luego, hay margen para mejorar el sistema de comercio global", dijo Lagarde en el inicio de la asamblea de primavera del organismo y el Banco Mundial (BM), marcadas por el rechazo del nuevo de Gobierno de EEUU a la globalización.

"Pero debe hacerse de manera cooperativa", subrayó al afirmar que durante los encuentros que reúnen a los principales líderes económicos globales se "va trabajar en cómo hacer del comercio más justo y eficiente posible".

El giro hacia el nacionalismo económico de Washington es el concepto clave de la asamblea de primavera del Fondo, que ha sido uno de los tradicionales estandartes de los beneficios de la integración global y el libre comercio.

Lagarde remarcó que la senda a seguir exige "un campo equilibrado y no recurrir a medidas proteccionistas".

El encuentro será el primero en el que participe el nuevo Gobierno de Trump, encabezado por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y servirá de termómetro sobre cómo pretende actuar Washington en el principal foro económico global.

En sus nuevas proyecciones económicas el Fondo elevó las previsiones de crecimiento de EEUU, la primera economía mundial, a un 2,3 % este año y 2,5 % el próximo, pero a la vez advirtió de los peligros que acompañan al auge del "aislacionismo".

Pese a las críticas, Trump ha mantenido su beligerante tono de nacionalismo económico y el pasado martes firmó en una orden ejecutiva para endurecer los requisitos de algunos visados para profesionales y la revisión de los acuerdos comerciales que permitan a empresas extranjeras optar a contratos públicos.

"Estamos enviando una señal poderosa al mundo de que vamos a defender a nuestros trabajadores, proteger nuestros empleos y poner finalmente a Estados Unidos primero", dijo Trump.

La llegada del magnate neoyorquino a la Casa Blanca también ha agitado la institución hermana del FMI, el Banco Mundial (BM), el principal organismo de desarrollo multilateral.

En los últimos años, el BM ha hecho del combate al calentamiento global y el cambio climático uno de sus principales objetivos, y ha financiado múltiples proyectos en países como China, India, Vietnam o Brasil para mitigar sus efectos.

Sin embargo, Trump y su gobierno han revertido la posición previa de EEUU y sostienen explícitamente su escepticismo sobre la evidencia de este cambio en los patrones climáticos.

"Perderíamos toda nuestra credibilidad si damos la espalda a la ciencia e ignoramos el cambio climático", señaló Jim Yong Kim, doctor estadounidense de origen surcoreano y presidente del BM, en rueda de prensa.

Kim agregó que "la ciencia del cambio climático no ha cambiado con una elección en particular, y no veo que vaya a hacerlo en el futuro", en referencia a la victoria de Trump en las elecciones presidenciales de noviembre pasado.

En este sentido, señaló que esta cuestión seguirá como "una de las prioridades de" la institución, y adelantó buscarán una mayor "integración" con el sector privado para movilizar los multimillonarios recursos necesarios en proyectos de energías renovables.

EEUU es el principal accionista del BM y Trump ya ha adelantado su intención de reducir su contribución a la institución en el marco de su agenda de recelo respecto del sistema multilateral.