EFEUSAChicago (IL)

El presidente, Barack Obama, presumió hoy de que ninguna organización terrorista extranjera ha logrado ejecutar un atentado en el país durante sus ocho años en la Casa Blanca, y aseguró que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) "será destruido".

"Aunque Boston, Orlando o San Bernardino nos recuerdan lo peligrosa que puede ser la radicalización, nuestros agentes están más atentos y son más efectivos que nunca", afirmó Obama durante su último discurso como presidente, pronunciado ante unas 20.000 personas en Chicago.

Obama, de este modo, contrapuso sus ocho años en la Casa Blanca con los de la anterior administración liderada por George W. Bush, que sufrió los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Washington y Nueva York reivindicados por Al Qaeda y ejecutados principalmente por terroristas saudíes.

Pese a que el Estado Islámico se atribuyó el ataque en Orlando, en el que 49 personas fueron asesinadas en una discoteca en junio pasado por un solo atacante, Obama lo imputó, como el de San Bernardino, a estadounidenses "radicalizados" que actuaron por su cuenta.

En su discurso, el presidente también presumió de haber matado a "decenas de miles de terroristas" en todo el mundo, incluyendo al líder de Al Qaeda y cerebro de los atentados del 11 de septiembre, Osama Bin Laden.

Sobre el Estado Islámico, Obama recordó que la coalición que lidera Estados Unidos "ha matado a sus líderes y les ha arrebatado la mitad de su territorio".

"El Estado Islámico será destruido, y nadie que amenace a Estados Unidos estará nunca a salvo", afirmó el presidente, quien alertó de que los yihadistas "tratarán de matar a gente inocente" en el futuro.

Por el peligro del EI y por la amenaza a la hegemonía que suponen Rusia y China, Obama llamó a los estadounidenses a estar "vigilantes, pero no asustados", ya que estos no lograrán sus objetivos a no ser que Washington traicione sus principios.

"Rivales como Rusia o China no pueden superar nuestra influencia en todo el mundo, a no ser que renunciemos a lo que defendemos y nos convirtamos en otro país grande que abusa de sus vecinos más pequeños", dijo el presidente.