EFE NewsLos Ángeles

El acceso a vivienda costeable para los latinos y otras comunidades desfavorecidas es una de las claves para enfrentar la desigualdad social de los residentes de Los Ángeles, aseguró este martes un grupo de expertos.

El Comité para un Gran L.A., formado en mayo por el legislativo angelino, presentó en rueda de prensa virtual sus conclusiones y sugerencias iniciales, que serán entregadas al Comité de Recuperación de COVID-19.

Según explicó Miguel Santana, director ejecutivo de Fairplex -sede de la Feria del Condado de Los Ángeles- y moderador de la presentación, con el análisis se busca “ser fuertes y honestos acerca de los retos que L.A. está enfrenando y ofrecer recomendaciones a distintos niveles del gobierno”.

Manuel Pastor, director del Programa para la Equidad Ambiental y Regional (PERE) de la Universidad del Sur de California, destacó las grandes disparidades que enfrentan los latinos y especialmente los indocumentados, y cómo esto afectó de manera especial sus índices de contagio de coronavirus.

“Los casos aumentaron dramáticamente en las comunidades de bajos ingresos”, destacó Pastor al señalar que los latinos representan el 43,5 % de los casos en Los Ángeles, porcentaje muy superior a la de los blancos no hispanos (31,2 %) y los afroamericanos (6,3 %).

El académico igualmente destacó que los latinos mayores de 65 años enfrentan un panorama de problemas sociales que tiende a agravarse, pues 34 % de las personas mayores de esta comunidad "tienen ingresos por debajo del 150 % del índice (federal) de pobreza”.

Igualmente destacó que de un estimado de 2,38 millones de indocumentados que viven en California, 794.000 (33 %) residen en el condado de Los Ángeles y 70 % han vivido en los Estados Unidos por más de una década.

Otro factor destacable en la crisis sufrida en el condado por el coronavirus es el acceso a la educación virtual a raíz de la imposibilidad de asistir a clases presenciales.

El 39 % de los latinos menores de 18 años estudiantes de preescolar al grado 12 carecen de computador o no tienen internet de alta velocidad en sus viviendas, en comparación con el 35 % de los afroamericanos y el 13 % de los blancos no hispanos.

Aunado a otros problemas como los vecindarios con mayor contaminación del aire, la crisis “no está pasando por accidente, es institucional”, aseguró Pastor.

Al presentar los principales factores para los “Índices de Vulnerabilidad de Rentas”, Gary Segura, analista del Centro Luskin de la Universidad de California en Los Ángeles destacó que el primer factor para la alta vulnerabilidad es que los arrendatarios “gasten 50 % o más de sus ingresos en el pago de vivienda”.

Segura informó que al menos 100.000 angelinos están atrasados en el pago de sus arrendamientos y miles más se atrasaron en sus pagos hipotecarios a raíz de la crisis de la COVID-19.

Según el informe, las restricciones del Gobierno a los proyectos de vivienda han tenido como resultado que no haya suficiente vivienda multifamiliar, y que la construcción esté recargada por los estándares, costos de permisos y requisitos de estacionamiento, entre otros.

El experto resaltó la importancia de aumentar la capacidad de viviendas por zona como una manera de estimular la construcción de vivienda accesible.

Las conclusiones del informe serán presentadas este martes ante el Comité del Concejo angelino para continuar su análisis.