EFE NewsWashington

El Gobierno de Estados Unidos suspendió temporalmente este martes varias normas medioambientales para facilitar el suministro de carburante en la costa este tras el ciberataque contra Colonial, la mayor red de oleoductos del país.

La primera orden, emitida por la Agencia de Protección Medioambiental (EPA), afecta a las exigencias de control de evaporación de gasolina en el oleoducto en los estados de Virginia, Maryland, Pennsilvania y en el Distrito de Columbia.

La segunda levanta las exigencias a la gasolina reformulada (RFG) y a la gasolina convencional para estos tres territorios y otros nueve estados de la costa este.

Las suspensiones se prolongarán hasta el 18 y 31 de mayo respectivamente.

El director de la EPA, Michael Regan, justificó la decisión por "las extremas e inusuales circunstancias" y para "asegurar que existe un adecuado suministro de gasolina disponible en las áreas afectadas hasta que la oferta en la región se normalice".

El presidente estadounidense, Joe Biden, también ordenó levantar las restricciones horarias y de vías al transporte de combustible por carretera con el objetivo de evitar cualquier desabastecimiento ante el cierre de Colonial.

Según el portal especializado GasBuddy, este martes por la noche el 12,3 % de gasolineras en Carolina del Norte no disponían de combustible, así como el 8,6 % en Virginia o el 8 % en Georgia, unos números que han aumentado con el paso de las horas.

Esto es debido en parte a la acumulación de combustible por parte de la población ante el miedo al desabastecimiento.

Además de las medidas a nivel federal, los gobernadores de Georgia, Virginia, Carolina del Norte y Florida han declarado el estado de emergencia para aprobar medidas extraordinarias como la suspensión temporal del impuesto al combustible ante la subida de precios o el posible despliegue de militares.

Las autoridades de EE.UU. acusaron al grupo de piratas informáticos Darkside de ser responsable del ciberataque contra las redes del oleoducto Colonial, que transporta al día hasta 2,5 millones de barriles de gasolina, diésel y combustible de aviación desde las refinerías del Golfo de México al sur y este de EE.UU.

El FBI señaló, además, que continúa trabajando con la empresa y sus socios del Gobierno en la investigación del ataque tipo "ransomware", por medio del cual el grupo de piratas informáticos bloqueó el acceso a los ordenadores de la compañía y pide dinero para liberarlos.