EFE NewsNueva York

Estados Unidos y México deben detener el envío de "decenas de miles" de niños migrantes no acompañados de regreso a sus países de origen sin asegurarse de que puedan hacerlo de manera segura, advirtió este lunes Amnistía Internacional.

La organización recordó que según las leyes de México y Estados Unidos, sus Gobiernos deben respetar el interés de los niños y dejar de devolverlos "por la fuerza" a posibles daños.

Destacó además en un comunicado que el pasado enero México tomó medidas importantes para mejorar el trato a los niños centroamericanos no acompañados, incluida la prohibición de su detención en las instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INM).

De acuerdo con la organización, el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense ha devuelto más del 95 % de los niños mexicanos no acompañados detenidos por la Patrulla Fronteriza entre noviembre de 2020 y abril de 2021.

Esa cifra se traduce en más de 10.000 niños mexicanos, muchos de los cuales huían de la violencia o la persecución en sus estados de origen y estaban tratando de unirse con sus familiares en Estados Unidos.

Igualmente, Amnistía indica que pese a lo prometido, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador ha militarizado la frontera sur para evitar que las familias y los niños que huyen de la violencia y la pobreza en el Triángulo Norte de Centroamérica lleguen a Estados Unidos.

Recordó que en su informe "Empujados al peligro", publicado el pasado 11 de junio, la organización denunció que los gobiernos de EE.UU. y México están devolviendo a decenas de miles de niños que buscan seguridad, sin un proceso de selección adecuado y sin brindarles protección frente a los peligros que pueden enfrentar a su regreso.

De acuerdo con ese informe, el Gobierno de EE.UU está devolviendo "de forma sumaria" a prácticamente todos los niños mexicanos no acompañados tan solo unas horas después de que buscan protección, en muchos casos sin considerar los peligros a los que podrían enfrentarse a su regreso.

Indica además que de forma similar, las autoridades mexicanas están deportando a la mayoría de los niños no acompañados procedentes de Centroamérica (que en muchos casos acaban de huir por las amenazas o la violencia), a pesar de que en Estados Unidos tienen familia con la que intentan reunirse.

Del 1 de enero al 6 de junio de este año, el INM devolvió "por la fuerza" a 17.750 niños a Guatemala, Honduras y El Salvador, asegura además el comunicado.

Amnistía destaca que en lugar de poner a estos niños en peligro, México debería proporcionarles acceso al asilo enese país, si es necesario, o coordinarse con las autoridades estadounidenses para permitir el paso seguro y ordenado de estos niños a este país.

"Los niños tienen derecho a la seguridad y la protección. Respetar sus derechos no es solo lo lícito, sino también lo moralmente correcto", afirmó la organización.