EFEUSAWashington

El Gobierno sigue con su estrategia de sanciones para debilitar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y desconfía de sus intentos para iniciar en Noruega un diálogo con la oposición, explicó a Efe en una entrevista el enviado del país para Venezuela, Elliott Abrams.

Abrams adelantó que Washington prepara sanciones contra aquellos funcionarios venezolanos que supuestamente usan el programa de comida subsidiada conocido como Clap para lucrarse y lavar el dinero que han obtenido a través de la corrupción.

"No tenemos una fecha anunciada sobre las sanciones y las acusaciones que vendrán. Pero este es un crimen real porque es lo que los venezolanos más pobres necesitan para sobrevivir. Ellos saben que este programa está corrupto, nosotros lo sabemos y estamos investigando los detalles. Y mucho más vendrá", aseveró Abrams.

En la práctica, las sanciones impedirían a los funcionarios venezolanos acceder al sistema financiero del país; mientras que, si son acusados de un delito en EE.UU. y quieren evitar ser juzgados, no podrán viajar a territorio nacional o cualquier otro país con un tratado de extradición con Washington.

De acuerdo a Abrams, el Gobierno se reúne "cada dos semanas" para evaluar sanciones contra Maduro y, justo a principios de mes, el Departamento del Tesoro publicó un informe en el que asegura que "altos cargos" venezolanos usan el Clap para lavar dinero y actúan desde Turquía, Panamá, México y otros países.

"Definitivamente, anunciaremos más sanciones conforme avance el tiempo y estamos investigando con mucho cuidado la corrupción en el programa Clap", avisó Abrams.

Según el Ejecutivo de Maduro, el programa Clap, ligado a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, ayuda a más de seis millones de personas; pero la opositora Asamblea Nacional (AN, Parlamento) asegura que ese plan ha provocado millonarias pérdidas patrimoniales por sobrecostes y corrupción.

La estrategia del país, explicó Abrams, seguirá basada en sanciones para debilitar a Maduro y en presión contra el Ejecutivo cubano, al que hoy volvió a amenazar con más sanciones.

En concreto, al ser cuestionado sobre si Washington prepara más castigos financieros contra la isla, el diplomático respondió: "Sí, hemos tomado algunos pasos con respecto a Cuba. Y con las políticas que Cuba está llevando a cabo, habrá más".

Washington opina que su campaña a favor del líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por 54 países, no ha triunfado hasta ahora debido a la influencia de unos 25.000 cubanos que presuntamente actúan dentro de la estructura castrense y de inteligencia del país.

Por esa misma razón, Abrams se mostró desconfiado hacia el papel que La Habana pueda jugar en los contactos que se produjeron la semana pasada en Noruega entre una delegación de Maduro y otra de Guaidó con el objetivo de ver si es posible establecer un diálogo formal para resolver la crisis de Venezuela.

Según la televisión pública noruega NRK, los contactos se iniciaron en Cuba y se han mantenido varias reuniones en un lugar secreto en Oslo.

A ese respecto, Abrams aseguró que "solo confía en Cuba para perturbar el diálogo y para proteger sus intereses".

"¿Qué quiere el régimen cubano? Quieren mantener los 45.000 barriles al día que les envía Venezuela durante todo el tiempo que puedan. Es decir, quieren mantener en el poder a Maduro por tanto tiempo como puedan. No están a favor de ninguna transición, y desde luego, si estuvieran a favor de la democracia y las elecciones libres, empezarían haciéndolas en Cuba", manifestó.

Noruega, que no reconoce a Guaidó como presidente interino de Venezuela, está actuando como mediador en los contactos iniciales entre los representantes de la oposición y el Gobierno de Maduro.

Abrams indicó que él personalmente y otros funcionarios han mantenido conversaciones con el Ejecutivo noruego y le han expresado su opinión sobre Maduro.

"Ha habido conversaciones, aunque diría que no han sido muy extensas. Les hemos dicho a los noruegos lo que te digo a ti, que la salida de Maduro es el primer paso crucial para cualquier transición real y que toda transición tiene que llevar a elecciones libres", subrayó.

Esa misma opinión tiene Guaidó, dijo Abrams, quien "intercambia mensajes de manera muy frecuente" con el líder opositor y llegó a conversar con él este mismo martes por la noche.

Según Abrams, Guaidó no se ha rendido y tiene claro que "no hay nada que negociar nada con Maduro, a excepción de su salida".

El país fue el primero del mundo en reconocer a Guaidó como jefe de Estado interino y, desde entonces, ha tratado de presionar a Maduro con la revocación de visados a funcionarios venezolanos y sanciones a la empresa Petróleos de Venezuela (Pdvsa), principal fuente de divisas para Caracas.