EFE NewsDenver (CO)

La Secretaría de Estado de Colorado, que supervisa las elecciones locales, reconoció este lunes que envió por error durante las últimas semanas material para registrarse para votar a personas inelegibles para ejercer ese acto cívico, incluyendo inmigrantes indocumentados y votantes ya fallecidos, al usar una base de datos distinta a la que usa el Gobierno estatal.

En declaraciones a medios locales, la secretaria de Estado de Colorado, Jena Griswold, indicó que la institución empleó los servicios de la empresa privada Electronic Registration Information Center para obtener la base de datos luego usada para enviar tarjetas postales invitando a los destinatarios a registrarse para votar.

Griswold enfatizó que las tarjetas “claramente indican” los requisitos para votar (por ejemplo, ser ciudadano estadounidense sin antecedentes de encarcelamiento) y explicó que la lista que se usa para enviar las tarjetas “no es la misma” que la lista que se emplea para enviar las boletas electorales. Esta segunda lista de correo está totalmente controlada por el estado.

“Son dos universos totalmente separados. Cuando nosotros enviamos las boletas electorales o los condados lo hacen, todos los que las reciben se han registrado para votar”, dijo Griswold a la televisora local CBS Denver.

“Cuando enviamos las tarjetas invitando a las personas a registrarse para votar, eso va a todas las personas elegibles para hacerlo, pero que no están registradas para votar. Por eso, esos envíos nunca son 100 % correctos”, agregó.

Esas incorrecciones serían solamente “unas pocas docenas” entre las 750.000 tarjetas enviadas. Aun así, entre esos destinatarios equivocados figuran un ciudadano del Reino Unido, una mujer ya fallecida, otra persona que la última vez que estuvo en Colorado fue en 1967, y por lo menos seis trabajadores inmigrantes aparentemente sin presencia legal en el país.

La discrepancia se debe a que, mientras la base de datos de potenciales votantes se compila con datos locales (licencia de conducir, domicilio), la base de datos de votantes registrados usa datos federales para verificar la identidad y elegibilidad de cada votante.

El problema se hizo público dos semanas después de que Griswold presentase una demanda judicial en una corte federal contra el Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) luego de que esta agencia enviase tarjetas a los residentes de Colorado instándoles a “pedir las boletas electorales” cuando en este estado las boletas se reciben automáticamente.

En su demanda, Griswold había argumentado que la “información errónea” distribuida por USPS, y que Colorado había pedido que fuese corregida con antelación, crearía “confusión” sobre el sistema electoral local. El pasado 20 de septiembre, USPS accedió a dejar de enviar las tarjetas y a destruir las tarjetas no enviadas.

Griswold estima que unas 75.000 personas se registraron para votar tras recibir la invitación por correo (10 % del total) y recordó que Colorado tiene “uno de los más altos porcentajes en el país de votantes registrados y el porcentaje nacional más alto de participación en las elecciones”.

Según el Pew Research Center, en Colorado residen unos 555.000 latinos registrados para votar y unos 280.000 de ellos acudirían a las urnas en noviembre próximo. Uno de cada diez de esos votantes es un inmigrante naturalizado.