EFE NewsMiami

Los grandes grupos que defienden los derechos de los inmigrantes se congratularon de la aprobación este jueves en la Cámara de Representantes de dos proyectos de ley que darían una vía a la ciudadanía a "dreamers", "tepesianos" y campesinos indocumentados, e instaron al Senado a convertir ese "sueño" en realidad cuanto antes.

La Cámara aprobó los proyectos de Ley de Promesa y Sueño Americano 2021 (H.R. 6) y la Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola (H.R. 1603), que abren una vía a la ciudadanía a millones de "soñadores", a trabajadores agrícolas y a los amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS) y DED (Deffered Enforced Departure) o "Salida Obligatoria Diferida".

Pero antes deberá votarse y aprobarse en el Senado, a quien los grandes grupos latinos pidieron este jueves que acabe con décadas de disputas políticas que han impedido aprobar medidas que en buena medida tienen apoyo bipartidista y de buena parte de la sociedad estadounidense, como quedó patente en numerosas encuestas.

Angélica Salas, directora ejecutiva de CHIRLA, dijo que los "inmigrantes quieren desesperadamente contribuir" al bienestar del país y que estos dos proyectos de ley les permitirían hacerlo y ser finalmente estadounidenses, cosa que, en su opinión, lo son ya "en todo menos en el nombre".

Marielena Hincapié, directora ejecutiva del Centro Nacional de Derecho Migratorio, dijo que los senadores tienen la "importante responsabilidad" de aprobar estos proyectos de ley tan pronto como regresen de su receso, pues se trata de una "prioridad".

Jeremy Robbins, director ejecutivo del grupo New American Economy, destacó la "voluntad" de ambos partidos de sacar adelante los proyectos de ley en la Cámara en referencia a que obtuvieron el apoyo conservador, con 9 votos republicanos en el caso de la nueva versión del Dream Act y 30 en el que afecta a los campesinos.

"Aplaudimos a la Cámara por liderar este tema e instamos al Senado a que adopte y apruebe rápidamente estos proyectos de ley", dijo.

La misma prisa que le metió a la Cámara alta Greisa Martínez Rosas, directora Ejecutiva de United We Dream, el mayor grupo de "soñadores" del país, que aseguró que el Senado no tiene "absolutamente ninguna excusa" para retrasar estos proyectos de ley y mandarlos para que el presidente, Joe Biden, los convierta en ley.

El pedido al Senado para que apruebe los proyectos de ley también vino del grupo conservador The LIBRE Initiative, cuyo presidente, Daniel Garza, junto con Tim Phillips, máximo responsable Americans in Prosperity, consideraron que el país tiene una "necesidad crucial" de reformas en materia migratoria.

Estos cambios, apuntaron, resolverían un "status quo" motivado en gran parte por la "incapacidad del Congreso" en los últimos 30 años para "modernizar" el anticuado sistema migratorio.

Instaron además a demócratas y republicanos a trabajar juntos para encontrar un "terreno común" y avanzar donde haya consenso sobre "soluciones sensatas".

Juanita Valdez-Cox, directora ejecutiva de Latinas Unidas por el Poder Político (LUPE en inglés), se preguntó como se podría dejar negar la protección permanente de la deportación a los trabajadores agrícolas, "esenciales para la seguridad alimentaria" del país.

Para el sindicato agrario United Farm Workers la aprobación de los dos proyectos de ley es un "testimonio" de que se está en camino hacia la "victoria" para lograr la legalización de millones de indocumentados.