EFE NewsLos Ángeles

Los adultos latinos que logran un nivel superior de educación que sus padres tienen menos probabilidades de tener diabetes tipo 2 que aquellos que alcanzan el mismo nivel o uno inferior, de acuerdo con un estudio divulgado este martes.

Utilizando datos de estudios previos para vincular a latinos adultos del área de Sacramento, California, con sus padres, los investigadores analizaron cómo la educación se relaciona con la salud a través de las generaciones.

La mayoría de las familias reportaron ser de ascendencia mexicana. Asimismo, la mayoría de los padres llegaron a Estados Unidos como adultos y trajeron a sus hijos jóvenes con ellos o bien los tuvieron posteriormente en este país.

“Examinamos a 608 adultos para evaluar la presencia de prediabetes y diabetes, y los vinculamos a 399 de sus padres. Algunos padres estaban vinculados a más de un hijo adulto”, explicó la doctora Lindsay Fernández-Rhodes en un artículo publicado este martes en el sitio web de la organización periodística The Conversation.

“Encontramos que las familias en las que el adulto y sus padres tenían niveles más altos de educación –definida como superior a la media de sus pares- tenían 36 % menos probabilidades de tener diabetes que los hijos de familias con niveles más bajos de educación a través de ambas generaciones”, indicó Fernández-Rhodes, profesora asociada del Departamento de Salud Bioconductual y Desarrollo Humano de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Y los adultos que tuvieron una movilidad ascendente en términos de nivel educativo tuvieron 61 % menos probabilidad de tener diabetes que si tanto ellos como sus progenitores tenían un nivel similar o inferior de educación que sus pares, añadió la investigadora, autora principal del estudio publicado originalmente en la revista Annals of Epidemiology.

Señaló que los resultados de la investigación son relevantes porque los mexicano-estadounidenses tienen niveles relativamente bajos de educación formal y alta incidencia de diabetes en comparación con otros grupos raciales y étnicos a nivel nacional.

De acuerdo con Fernández-Rhodes, datos del Estudio Poblacional de Estados Unidos de 2019 muestran que entre los adultos de 25 años o más, 14 % de los mexicano-estadounidenses habían obtenido un grado universitario o más, frente al 40 % de los estadounidenses blancos no hispanos.

En términos de diabetes, 23 % de los mexicano-estadounidenses de más de 20 años tienen diabetes, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), frente al 12 % de los blancos no hispanos y 19 % de los afroamericanos, refirió la doctora.

“Por tanto, los programas que promueven los logros educativos entre los mexicano-estadounidenses podrían potencialmente mejorar la salud cardiometabólica y reducir las tasas desproporcionadamente elevadas de diabetes”, puntualizó.