EFEUSANueva York

José Andrés y los hermanos Ferran y Albert Adrià, referentes internacionales de la gastronomía española, llevan ahora su talento culinario a Nueva York con el enorme espacio Mercado Little Spain, de más de 3.200 metros cuadrados, que desde el 14 de marzo impregnará la Gran Manzana con el sabor de España.

Desde paellas hechas con fuego de leña, como marca la tradición, hasta exquisitos frutos del mar de las costas ibéricas o las eternas tapas, pintxos, churros y tortillas de patata, Mercado Little Spain tiene el objetivo de presentar al exigente público neoyorquino una cocina española adaptada a la actualidad.

Inspirado en los típicos mercados españoles, espacios abiertos en los que se entremezclan las ofertas alimentarias, este es el primer proyecto de los Adrià en EE.UU, y el estreno de José Andrés en la ciudad de los rascacielos.

Y es que Nueva York tiene especial relevancia en la vida del chef asturiano, una ciudad adonde llegó por primera vez como un joven marinero, por lo que no pudo negarse a formar parte de esta "aventura" junto a los Adrià, según cuenta a Efe.

"¿Al poder trabajar en este proyecto con mis amigos Ferran y Albert Adrià y traer una parte de nuestra tierra a Nueva York? Yo, como un hombre que cree en el destino, puedo decir, que esta es una aventura a la cual no pude decir que no", manifestó Andrés.

Para los chefs catalanes, Mercado Little Spain también supone un importante logro en su ya sobresaliente carrera.

"Era un sueño, desde hace 30 años, en el que estuviéramos los tres juntos en un proyecto en Nueva York", dijo a Efe por su parte Ferran Adrià, que explica que el espacio reflejará una forma de ver la gastronomía española "donde dialoga la tradición y la modernidad".

Sin duda, este gran centro culinario, que supone un serio competidor para otros espacios temáticos neoyorquinos como el italiano "Eataly", servirá no solo para presentar una versión fiel de la cocina de España, que en el extranjero suele quedar distorsionada, sino como instrumento de promoción de los encantos del país.

"Es la culminación a toda una vida de trabajo donde poder mostrar la cultura española a través de su gastronomía y Nueva York es la ciudad ideal para ello", añade Albert Adrià.

Este imponente escaparate de España tiene como escenario el titánico complejo urbanístico Hudson Yards, en el oeste de Manhattan, una zona tradicionalmente industrializada de la isla y que el reciente desarrollo está convirtiendo en una de las áreas más innovadoras de la ciudad.

Más de 20.000 millones de dólares se han invertido en Hudson Yards, cuyos promotores lo autoproclaman como "el proyecto inmobiliario privado más grande de la historia de EE.UU", que será hogar de unas 100 tiendas, 4.000 lujosas viviendas, el vanguardista centro artístico "The Shed" y más de 5,5 hectáreas de jardines y espacios públicos.

Y es ahí, en el corazón de la flamante Manhattan, una de las palestras con mayor visibilidad del mundo, donde los Adrià y José Andrés han unido esfuerzos para desplegar su visión de España.

Por ejemplo, el restaurante "Leña" ofrecerá paellas y carnes, pescados y verduras a la brasa que, como indica su nombre, se cocinarán sobre fuego de leña.

"Mar" presentará la que es probablemente la cara menos conocida de la cocina española en el panorama internacional: la abundancia de pescados y mariscos, muchos de los cuales serán traídos directamente de España, y que se utilizarán en platos como el suculento "suquet" catalán.

El "Spanish Diner", sin embargo, pretende acercarse más al ambiente relajado y festivo de España, un espacio abierto y luminoso donde se podrá disfrutar de una tortilla de patata, unos huevos rotos, un plato combinado o desconectar y tomar unas cervezas con los amigos.

Además, Mercado Little Spain contará con dos bares, uno dedicado a los cocktails y otro a los vinos, y 15 puestos donde se podrá disfrutar de un amplio abanico de tapas, pinchos, jamón ibérico, bocatas o churros.

Los Adrià y José Andrés han bautizado así a este centro como tributo a "Little Spain", el nombre con el que se dio a conocer la zona alrededor de la calle 14 de Manhattan donde se concentraron los cientos de miles de españoles que llegaron a Nueva York a finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX huyendo de la pobreza.

De aquel pequeño barrio español, donde se abrieron todo tipo de establecimientos, sobrevive ya tan solo "La Nacional", un centro de ayuda al emigrante convertido en la actualidad en un bar, restaurante y centro de actividades culturales.