EFE NewsLos Ángeles

Más de 20 madres y padres migrantes que fueron separados de sus hijos en la frontera sur de Estados Unidos por la política de “tolerancia cero” del hoy expresidente Donald Trump entre 2017 y 2018 finalmente se están reuniendo en estos días con sus pequeños dentro del país, anunció este lunes la organización Al Otro Lado.

Las reunificaciones de las 21 familias hacen parte del segundo grupo de padres y madres que se reencuentran gracias al Grupo de Trabajo de Reunificación Familiar establecido por la Administración del presidente Joe Biden para este propósito.

Este fin de semana 13 padres tuvieron la oportunidad de ingresar al país y reunirse con sus hijos bajo la medida de la Casa Banca para corregir una de las políticas más criticadas del Gobierno pasado. Los otros 8 lo harán en los próximos días.

Muchos de esos menores fueron separados de sus progenitores desde 2017, advirtió en un comunicado Al Otro Lado, una de las organizaciones encargadas de realizar las reunificaciones.

El niño más pequeño de este grupo que será reunificado tenía cinco años cuando fue separado de su padre en 2018, destaca la organización.

“Es el regalo más grande que Dios podría haberme dado este año. Mi corazón está lleno de felicidad. Estoy muy agradecido porque separarse de un hijo es muy difícil, es como morir estando vivo”, dijo Luis, padre del menor.

Otra de las beneficiadas es Juana, una madre que se reencontrará con sus cuatro hijas que actualmente tienen 10, 15, 17 y 19 años, de las que fue alejada en 2018.

Carol Anne Donohoe, abogada gerente del Proyecto de Reunificación Familiar de Al Otro Lado, valoró que las reunificaciones son “un testimonio de la resistencia, la fuerza y la determinación de los padres que no pidieron más que seguridad para ellos y sus hijos”.

Sin embrago, la activista añadió que el “viaje” para estas familias no ha terminado, y “se necesitarán años para intentar reparar el daño que se les ha hecho a estos padres y a sus hijos”.

A comienzos de junio la Administración Biden destacó que tenía una larga tarea por delante, pues, según los últimos datos revelados el Gobierno ha identificado a 3.913 niños que fueron separados de sus padres en la frontera con México como resultado de la política de "tolerancia cero" de Trump.

Casi 400 menores de edad han sido enviados de retorno a sus países de origen y otros 1.723 casos están bajo revisión, según indicó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Lee Gelernt, director adjunto del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), que encabezó la demanda para detener la política de “tolerancia cero”, ha dicho que el proceso debería ser "mucho más rápido".