Madrid, 28 nov (EFE).- El español Juan Matute Guimón, de 24 años, sufrió un derrame cerebral y tras 25 días ingresado en la unidad de cuidados intensivos nadie sabía las posibles consecuencias de esta lesión, 18 meses después se acaba de subir este fin de semana al podio de una prueba de Copa del Mundo de doma clásica.

Tras un 2021 en progresión ascendente, el jinete se muestra eufórico y asegura que el derrame es “un capítulo cerrado” del que ha aprendido mucho y le ha dado una motivación extra para pelear un puesto entre la élite de la disciplina.

El tercer puesto conseguido en Madrid, sede de la tercera prueba de la Copa del Mundo en la división de Europa Occidental, es el mejor resultado de Matute Guimón en esta competición organizada por la Federación Ecuestre Internacional (FEI).

Podio con dos veteranas olímpicas

Además, compartió podio con dos experimentadas amazonas como son la alemana Helen Langehanenberg y la española Beatriz Ferrer-Salat, ambas medallistas olímpicas.

“Ha sido un camino largo, no necesariamente de rosas, un camino con muchas subidas y bajadas, con muchos momentos que han sido retos que he superado y aquí estoy, más fuerte que nunca y con alegría de seguir trabajando y subiendo de posición”, ha comentado a la Agencia EFE.

“Reventó cuando tenía que hacerlo”

Durante la entrevista, el atleta explicó que el derrame cerebral se debió a una una malformación arteriovenosa congénita, que, en sus propias palabras, “reventó cuando tenía que hacerlo”, pero que gracias al trabajo de los doctores y al apoyo de su familia pudo superar.

Matute Guimón, hijo del también jinete Juan Matute, que participó en tres Olimpiadas, asegura que es “una experiencia que no cambiaba por nada del mundo” y que le permite agradecerle a la vida cada momento, incluidos los días malos.

Objetivo París

Sonriente y enérgico como de costumbre, quiere emular los pasos de su progenitor y competir en los Juegos Olímpicos, por lo que tiene una fecha marcada “a fuego” entre sus objetivos: París 2024.

A día de hoy, junto a su caballo ‘Quantico’ se sitúa en el puesto número 70 de la clasificación mundial de doma clásica y es el tercer español en esta lista, detrás de Beatriz Ferrer-Salat (30) y José Antonio García Mena (50).

“Me quedé a muy poco de entrar en Tokyo, con los resultados que he tenido esta semana hubiera estado. En París quiero estar, me lo he grabado a fuego. Tokyo hubiera sido el colofón perfecto a mi recuperación, hubiera ocurrido poco más de un año del derrame cerebral. En París quiero estar”, insistió.

Matute nació en Madrid, pero con 10 años se mudó junto a sus padres y hermanos a Wellington (Florida, Estados Unidos), una ciudad donde los deportes de hípica forman parte de la vida local, y en la que su padre podía disfrutar de su pasión sin el estrés de la alta competición.

Sin embargo, en 2018, la ambición del menor de los Matute le hizo regresar a su ciudad natal porque en Europa puede “estar con los mejores” y mejorar su rendimiento mientras compite con ellos.

Figura emergente de la doma internacional

El madrileño es una de las figuras emergentes del ‘dressage’, como se conoce internacionalmente la disciplina, y colabora de forma habitual con la FEI para potenciar el deporte entre los de su generación.

Sobre eso, tiene las ideas claras, “tenemos que dar más difusión a este mundo apasionante, es un deporte mixto, donde además la relación con el caballo es especial”, y sabe que los resultados positivos les darán “más cobertura en los medios”.

José Miguel Pascual Labrador