Urge la revisión del sistema de fiscalización de la educación superior en PanamáPR Newswire

PANAMA CITY, 29 de octubre de 2019

PANAMA CITY, 29 de octubre de 2019 /PRNewswire/ -- La Asociación de Universidades Particulares de Panamá (AUPPA), Contando en su seno con la totalidad de sus universidades miembros quienes han cumplido el 100% todos los procesos exigidos por el Estado panameño y después de los sucesos ocurridos la semana pasada donde se propuso desde la asamblea realizar un cambio en la constitución para la fiscalización de la educación particular, hace eco de su visión de búsqueda del diálogo para mejorar la calidad de la educación superior, reafirmando su postura en la revisión del actual esquema de inspección de la educación superior, pues el modelo actual ha sido superado por la mayoría de países debido a su inconveniencia en los resultados, solo se mantienen algunos países de África y Honduras con este modelo.  

Sugerimos devolver la potestad de fiscalización al Estado a través de un ente rector con autoridad, rendición de cuentas e independencia, sin politizarse y que garantice la autonomía universitaria tanto pública como privada.

Lo sustentaqdo por el rector de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores en un medio de la localidad sobre la dificultad y el problema de raíz, que frenan el proceso de formación de calidad que aportan las Universidades Particulares, que cumplen con lo exigido por el ente fiscalizador es una muestra que el sistema de educación superior requiere examinarse.

En los datos presentados se evidencia la mínima capacidad de esta figura fiscalizadora, ya que solo 27 de 87 solicitudes son evacuadas en tiempo y las demás deben esperar por cambios mínimos y básicos como planta docente, asignaturas, estudios de mercado, entre otros, dejando programas necesarios para el país, en un proceso administrativo que toma más de un año.

La AUPPA cuestiona la razón de las devoluciones, que afectan la flexibilidad que es demandada a todas las universidades del mundo, como la inclusión de materias innovadoras y la no inclusión de materias optativas si no son definidas en el diseño curricular.

Debemos aprovechar las facultades de la educación privada y pública, y que sean los ciudadanos los que decidan dónde y qué estudiar en un país democrático. Apostar a un modelo de seguimiento de la calidad de la educación superior con independencia pues, aunque no se considere competencia directa, si es la universidad particular, quien con su autonomía y en un sistema justo y equitativo, lidera los mejores rankings del mundo por nuestro país, no habría nada que perder sino ganar con este cambio.

Contacto: Edgar Figueroa, edgar.figueroa@comsmarket.com

FUENTE AUPPA