EFEAsunción

La payada, el arte de improvisar versos típico de los espectáculos gauchescos en países como Argentina, Uruguay, Paraguay o Brasil, así como las misiones que los jesuitas construyeron en estos países, fueron declaradas Patrimonio Cultural del Mercosur en una ceremonia en Asunción.

La payada, que normalmente se realiza a la guitarra, fue elegida teniendo en cuenta que se trata de un tipo de improvisación musical en verso, generalmente acompañado por la música de una guitarra, que está muy arraigado en el folclore del Cono Sur de América, informó la Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay.

La fuente añadió que ese canto se popularizó en la cultura de los gauchos como forma de presentación de los competidores en exhibiciones de doma de potros u otro tipo de concursos.

Tanto Uruguay como Argentina y el estado brasileño de Rio Grande do Sul dedican un día al año a homenajear la payada, en honor al nacimiento de sus payadores más célebres.

Por su parte, Paraguay rescata la tradición de la payada cada año en los festejos de la localidad sureña de Santiago de Misiones, en los que revive su identidad gaucha.

Además de la payada, las misiones jesuíticas, los templos y poblaciones que los religiosos de esta orden fundaron en los siglos XVI y XVII para evangelizar a los indígenas en zonas de Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay y Paraguay también pasarán desde hoy a formar parte del Patrimonio Cultural del Mercosur.

"El sistema de las Misiones Jesuíticas forma parte de una herencia común entre cinco países componentes del Mercosur" y posee "valores etnográficos, históricos, paisajísticos, urbanísticos, arquitectónicos, artísticos y arqueológicos", explicó la página web del Mercosur.

En el caso de Paraguay, las misiones se centraron en la evangelización de los indígenas guaraníes, y se localizan en el sur del país, en los departamentos de Misiones e Itapúa, y dos de ellas, la de Jesús de Tavarangüé y la de Santísima Trinidad del Paraná, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1992.

Mientras, en Bolivia los misioneros trabajaron principalmente con los indígenas moxos, en el departamento norteño del Beni, y en la región del Chiquitos, en el departamento de Santa Cruz de la Sierra, y también fueron nombradas Patrimonio de la Humanidad en 1990.

El primer bien declarado como Patrimonio Cultural del Mercosur en 2013 fue el puente internacional del Barón de Mauá, que une la ciudad brasileña de Yaguarón, en el estado de Rio Grande do Sul, con la uruguaya de Río Branco.

La adhesión de la payada y las Misiones Jesuíticas Guaraníes, de Moxos y Chiquitos a este listado se produce en el marco del primer Festival Cultural de Mercosur, que se celebra este fin de semana en Paraguay, país que acoge la presidencia temporal del bloque durante este semestre. EFE