EFEAtenas

El presidente de Bolivia, Evo Morales, reivindicó este jueves en Atenas el poder de los movimientos sociales para mejorar el rumbo económico y democrático de un país.

"Si no hay liberación económica, mal podemos hablar de soberanía cultural o social", destacó Morales en un acto en el centro cultural Fundación Stavros Niarchos junto al primer ministro griego, Alexis Tsipras.

Morales repasó su tiempo como presidente de Bolivia y las mejoras económicas y sociales de la historia reciente del país, y destacó la reducción de las desigualdades y asimetrías entre los bolivianos.

Desde su llegada a la presidencia, dijo, la pobreza en las áreas rurales ha pasado de un 62 % a un 34 % y, en las áreas urbanas, de alrededor de un 24 % a un 7 %.

Además, señaló que la pobreza extrema ha pasado de un 38 % a un 15 % y que, antes de 2025 prevé que sea menor al 5 %.

Ante el público ateniense, Morales resaltó la toma del poder económico y político por parte del pueblo boliviano encabezado por el movimiento indígena gracias a las nacionalizaciones de distintos sectores estratégicos y los recursos naturales, con énfasis en el gas y los hidrocarburos.

El primer ministro heleno hizo, por su parte, hincapié en que, a pesar de la distancia, Bolivia y Grecia están unidas por los mismos valores de justicia social y señaló que el país latinoamericano es un ejemplo por ser "un milagro económico" y una fuerza política de izquierda en la que apoyarse frente a la situación internacional actual.

"Nuestro deber histórico, de todas las fuerzas políticas progresistas del mundo, es luchar juntos para parar esta catástrofe económica y social que nos traen los neoliberales y salir de la crisis con justicia social. No podemos dejar reinar a la ira y el totalitarismo", destacó Tsipras.

Morales, quien inició una visita de dos días a Grecia, mantendrá el viernes una reunión bilateral con Tsipras, con quien tratará las relaciones bilaterales y las de su país con la Unión Europea (UE), especialmente en temas comerciales y en la facilitación de visados para los bolivianos.

La llegada de Morales coincide con el esfuerzo de Tsipras de recuperar la confianza de los electores de izquierdas, en un periodo en que muchos se sienten decepcionados por su gestión gubernamental, particularmente, por haber cumplido a rajatabla las imposiciones de los acreedores.