EFESantiago de Chile

Los tripulantes de la expedición científica noruega "Kon-Tiki 2", quienes tuvieron que ser rescatados por la Armada chilena tras navegar a la deriva en unas balsas de madera a 1.600 kilómetros de la costa del país austral, llegaron a tierra chilena.

"Hubo situaciones estresantes, por ejemplo cuando habían olas grandes y frío, pero nunca sentimos que nuestras vidas estuvieran en peligro. Uno de nuestros mejores logros fue habernos mantenido saludables durante toda la expedición y con excelente ánimo", dijo el segundo comandante de la expedición, el peruano Roberto Salas Rey.

Los miembros de la expedición bautizada como "Kon-Tiki 2" solicitaron el rescate de su tripulación el pasado jueves después de que una de las balsas perdiera la capacidad de navegar.

La expedición, inspirada en la hazaña realizada en 1947 por el científico noruego Thor Heyerdahl que logró navegar entre Perú y la Polinesia francesa en una balsa de madera, está compuesta por 14 personas de nacionalidades noruega, sueca, peruana, mexicana, neozelandesa y rusa.

El objetivo de "Kon-Tiki2" era completar un viaje de ida y vuelta entre el puerto peruano de Callao y la ciudad chilena de Valparaíso, pasando por la Isla de Pascua.

Durante su viaje, la expedición llevó a cabo investigaciones sobre la contaminación en el Océano Pacífico y el cambio climático.

Las dos balsas zarparon del puerto peruano el 1 de noviembre pasado y llegaron a la Isla de Pascua el 15 de diciembre.

El 1 de enero de este año zarparon nuevamente con destino a Valparaíso pero no consiguieron alcanzar la meta.

"Este rescate se realizó en el marco del área de rescate que está bajo responsabilidad de la Armada de Chile, en el que se utilizaron las capacidades que posee la institución para este tipo de actividades", explicó el Contraalmirante William Corthorn según un comunicado de la Armada.

Los tripulantes que navegaban en las balsas de madera "Rahiti Tane" y "Tupac Yupanqui" fueron auxiliadas inicialmente por el buque mercante japonés "Hokuetsu Ushaka" y, en alta mar, fueron trasladados al buque de la Armada de Chile "Piloto Pardo", que finalmente los devolvió a tierra. EFE

jtr/cav

(foto)