EFECúcuta (Colombia)

Miles de venezolanos que transitan a diario por el puente internacional Simón Bolívar, que une a su país con la ciudad colombiana de Cúcuta, confían en que las manifestaciones de este martes en Venezuela marquen el punto de partida que les devuelva la libertad.

Desde muy temprano revivió la esperanza para muchos venezolanos que piden libertad para su país con la noticia de la liberación en Caracas por parte de militares del líder opositor Leopoldo López, quien cumplía una pena de casi 14 años de prisión en régimen de arresto domiciliario.

Además, el anuncio en la madrugada del presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, de que militares dieron "el paso" y lo apoyan para conseguir "el cese definitivo de la usurpación" que considera Maduro hace del Gobierno, avivó el sentimiento de confianza en los migrantes.

Mientras la capital venezolana fue testigo de fuertes protestas contra el régimen de Maduro, en Cúcuta miles de personas que cruzan a diario la frontera para abastecerse con alimento, medicinas y demás productos que escasean en Venezuela, se reunieron para expresar su apoyo a Juan Guaidó.

Del lado colombiano del puente internacional Simón Bolívar, principal cruce fronterizo entre los dos países, centenares de personas se agruparon junto a los militares que desertaron del régimen de Maduro, y que se alojan actualmente en Cúcuta, para pedir a gritos "libertad, libertad, libertad".

Entre los congregados se encontraba Ángel Albujes, un comerciante que viene de la ciudad de San Antonio, en el Estado Táchira, y que acompañado con una gorra con los colores de la bandera de su país y algunos zapatos para la venta, cree fervientemente que todos sus compatriotas deben ir a apoyar en esta lucha por recuperar la democracia.

"Este es el inicio de la caída de Maduro, claro que sí. Si no es hoy, es nunca. La gente tiene que salir a la calle, el pueblo tiene que salir a la calle, nosotros tenemos que pasarnos para aquel lado (Venezuela) para guerrear, porque si no, no vamos a ser libres nunca", dijo a Efe.

Además, compartió la ilusión que tiene de que su país logre recuperar la democracia de manera pronta.

"Tengo la esperanza de que, a partir de hoy, ya yo creo que Venezuela va a seguir siendo libre", añadió.

A medida que las horas pasaban crecía la multitud y el himno de Venezuela era entonado al unísono con ímpetu, mientras se agitaban banderas y gorras tricolores, así como camisetas blancas como símbolo de paz.

En medio de los gritos que evidenciaban la emoción del momento, la venezolana Luz Marina Wilches aprovechó para desahogarse y hacer el llamado a aquellos que anhelan la libertad para que salgan a las calles a protestar.

"Estoy hablando por mis hijos, por mis nietos, por mis sobrinos, por todo lo que hemos perdido, por los que están en otro país, pero ya está bueno Venezuela, salgamos a la calle, somos un solo pueblo, ya está bueno de que hayan matado tanta gente", aseguró con euforia Wilches en medio de la multitud.

Como muchos, esta mujer está dispuesta a asumir el riesgo y dirigirse hacia Venezuela por los pasos ilegales, ante la decisión del Gobierno de Maduro de mantener cerrada la frontera, con el objetivo de unirse a las manifestaciones y terminar con la ignominiosa situación que viven ella y sus compatriotas.

"Este es el peor Gobierno, el que ha robado, el que ha saqueado, el que ha matado a nuestro pueblo y ha hecho que nuestros hijos estén en otro país, que estén pasando trabajo, y que nos humillen como nos han humillado", sentenció Wilches con voz quebradiza.

La zona estuvo fuertemente custodiada por miembros del Ejército y el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía colombiana, quienes llegaron para evitar que la manifestación terminara en desórdenes.

Tras horas bajo un intenso sol culminó pacíficamente la jornada de apoyo a Guaidó, que a su vez sirve para instar a las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) a ponerse del lado de los miles que se encuentran cansadas de ver sufrir a su gente.

Héctor Neira Rangel