EFEBuenos Aires

Argentina celebra este viernes el Día Internacional del Libro sin grandes actos presenciales, debido a la delicada situación sanitaria que atraviesa el país, razón por la cual las asociaciones libreras llamaron a una "acción masiva" en redes sociales.

Desde primeras horas de la mañana, la etiqueta #MiDíaDelLibro, impulsada por la Fundación el Libro (organizadora de la Feria del Libro de Buenos Aires), comenzó a reunir las obras favoritas de cientos de lectores y librerías, unos establecimientos que, a diferencia del año anterior, permanecen abiertos durante esta jornada.

Un día que también viene acompañado de promociones bancarias, entre ellas la del Banco Nación, que lanzó un descuento del 30 % así como la posibilidad de comprar libros en hasta seis cuotas sin interés, algo relevante en un contexto inflacionario como el de Argentina, país que cerró el año pasado con un aumento de los precios del 36,1 %.

En este 23 de abril también se cumplen dos años desde la realización de la última Feria del Libro de Buenos Aires de forma presencial, el mayor evento literario de Suramérica, con más de un millón de visitantes en 2019, y que tampoco se celebrará este año por el avance de la pandemia.

A principios de abril sí tuvo lugar en la capital argentina la Feria de Editoriales y Librerías, con alrededor de 100 puestos y más de 8.000 lectores asistentes, cifras muy alejadas de la feria principal, que acostumbraba a celebrarse en el gran recinto de congresos de La Rural.

Por su parte, el director de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, Juan Sasturain, honró este día a través del Ministerio de Cultura argentino y defendió que el único acto ineludible con respecto al libro es "la lectura, el gesto íntimo, personal, fundante de leer".

"Y la lectura no existe. Existen personas que leen. Y al hacerlo se hacen (más) personas, se llenan de más personas, se encuentran con más personas en diálogo personal, si cabe la redundancia. Leer es compartir, conocer, abrirse callado pero atento a lo que el otro como yo tiene que decir", afirmó Sasturain.

Este Día Internacional del Libro llega en horas especialmente bajas para la industria editorial argentina, puesto que en 2020 las editoriales del país suramericano publicaron un total de 25.676.507 ejemplares de libros impresos, un retroceso del 34,6 % respecto al año anterior, que marcó "un récord en la serie histórica", según la Cámara Argentina del Libro.