EFEBrasilia

La capital brasileña será escenario a partir de este jueves del IV Festival Internacional de Cine LGBTI, organizado por la delegación de la Unión Europea (UE) y embajadas de catorce países, que lo han enmarcado en el combate a la homofobia.

"Es una celebración de la vida, de aceptación de la identidad por la familia y la sociedad, y de las distintas formas de amar", dijo a Efe el embajador de España en Brasil, Fernando García Casas, cuya delegación es una de las coordinadoras del evento, junto con la representación de Bélgica en el país.

Según el diplomático español, el festival también es concebido como una "apuesta por las relaciones igualitarias y un recordatorio de que el feminicidio es inaceptable, en Brasil y en el mundo".

A partir de este jueves, y hasta el próximo 6 de junio, serán exhibidos 17 filmes y cuatro documentales que abordan desde diversos aspectos y temáticas la realidad de la comunidad LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales).

Para la apertura del festival ha sido seleccionada la película "Carmen y Lola" (2018), del español Arantxa Echevarría, que será exhibida en el auditorio del Instituto Cervantes, que acogerá la muestra junto con las salas de los institutos Camoes y Goethe y la Alianza Francesa, todos centros de enseñanza de lenguas.

También forman parte del festival las películas "Izlet" (2012), del esloveno Nejc Gazvoda; "Il padre d'Italia" (2018), de Fabio Mollo; "Diamantino" (2018), rodada en Portugal por el estadounidense Gabriel Abrantes; "The queen of Ireland" (2015), de Conor Horgan; y "Laurence anyways" (2012), del canadiense Xavier Dolan.

En cartelera, entre otras películas figuran también la belga "Troisèmes noces" (2018), de Xavier Dolan; y la chilena "Riu, lo que cuentan los cantos", única producción latinoamericana del festival, rodada por Pablo Berthelon en 2017.

En la organización del evento también participan las embajadas de Alemania, Australia, Canadá, Chile, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, Francia, Irlanda, Italia, los Países Bajos, Portugal, el Reino Unido y Suecia, con apoyo del Ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos de Brasil y agencias de las Naciones Unidas.

El festival se celebra en momentos en que las organizaciones de derechos humanos y los colectivos homosexuales han coincidido en denunciar una creciente discriminación y violencia por cuestiones de género y prejuicios raciales o sexuales en Brasil.

De hecho, la semana pasada fue divulgado un informe elaborado por el Grupo Gay de Bahía, una activa organización de la sociedad civil, según el cual al menos una persona es asesinada al día en el país debido a la homofobia, que no está tipificada como crimen en la legislación.

Sin embargo, tanto en el Parlamento como en la Corte Suprema se discuten diversas iniciativas que plantean equiparar en el código penal a la homofobia y al racismo, al que las leyes brasileñas sí castigan con rigor.