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La soprano Renata Tebaldi, la gran diva de la lírica italiana, cautivó durante casi medio siglo al mundo con "su voz de ángel", un talento que los mismos escenarios que la vieron brillar conmemorarán durante todo el año con motivo del centenario de su nacimiento, que se celebra este martes.

Una decena de grandes instituciones italianas e internacionales pondrán el foco en esta "prima donna" a través de conciertos y exposiciones para “dar a conocer al gran público a la cantante que llevó el canto italiano al mundo”, explicó a Efe la presidenta de su Fundación e impulsora de las celebraciones por el centenario, Giovanna Colombo.

DE LA SCALA DE MILÁN A NUEVA YORK

Renata Tebaldi (Pésaro, 1922-2004) tuvo su primer contacto con el mundo de la música a los 17 años, cuando entró en el conservatorio de Parma (norte) para estudiar piano. Seis años después debutó en el teatro de la ciudad en uno de los roles que más repetiría durante su carrera, el de la modista Mimí en 'La bohème', de Giacomo Puccini.

El punto de inflexión de su carrera llegó en 1946, durante el concierto de inauguración del Teatro de la Scala de Milán (norte), cuando el famoso director de orquesta italiano Arturo Toscanini, después de escucharla, definió su canto como "la voz de un ángel".

"Toscanini fue su Pigmalión, quien la guió y ayudó a interpretar a sus grandes personajes", explicó Colombo, quien subrayó que a Tebaldi le gustaba ir más allá de poner voz a un personaje, tomando sus emociones como propias y convirtiéndose en él por completo.

El apodo de Toscanini la acompañaría durante el resto de su carrera, en la que cantó en los principales teatros de Italia y de Europa hasta llegar en 1952 a América Latina, junto a Pablo Neruda, que regresaba a Chile tras cuatro años de exilio.

'La Tebaldi' dio el salto definitivo al estrellato mundial en 1955, cuando debutó en el Metropolitan de Nueva York con 'Otello' de Giuseppe Verdi, una actuación que la proclamó como “la nueva sensación de la ópera en América” y que le regaló una estrella en el paseo de la fama de Los Ángeles.

EL LEGADO DE UNA DIVA

La cantante bajó de los escenarios en 1976 en el mismo teatro que la vio brillar por primera vez 32 años antes, La Scala de Milán, y lo hizo cuando aún tenía voz "porque quería que se la recordará como la gran Tebaldi y no en un momento de decadencia", sostuvo Colombo.

La soprano, considerada "el modelo paradigmático de la lírica pura", dejó tras ella un legado musical en el que destacaron las grandes obras del repertorio tradicional operístico, como la 'Aida' de Verdi o 'Madama Butterfly' de Puccini.

"Tebaldi es una figura simbólica italiana a la par de los grandes artistas de la cultura de la época, ya que representó el bello canto italiano y llevó la italianidad al resto del mundo", explicó la directora de su museo.

Pero por encima de todo, "Tebaldi era la diva hecha voz", y durante toda su vida "reservó su belleza a las heroínas musicales que interpretó".

UN HOMENAJE INTERNACIONAL

Numerosas instituciones culturales italianas e internacionales acogerán a lo largo de este año conciertos, debates y conferencias alrededor de la figura de la soprano.

La Scala de Milán, cuna de sus primeros éxitos, pero también el Metropolitan de Nueva York, el Liceo de Barcelona o la Ópera de Sao Pablo en Brasil son algunos de los teatros que se han unido a la Fundación Renata Tebaldi para impulsar el programa 'Tebaldi100'.

Con él, las instituciones buscan "llevar al gran público" la figura de la intérprete y ayudar a "que no se la olvide", apuntó la presidenta del museo dedicado a la cantante, en el que se pueden ver que algunos de los vestidos y joyas más simbólicos que Tebaldi lució durante sus actuaciones.

Andrea Cuesta