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Dalí será "un fantasma", un perfume, presente en la atmósfera del Pabellón Español de la Bienal de Venecia, en el que no habrá ninguna obra suya y que propone una relectura del artista catalán desde la actualidad.

"Los sujetos" es el título del proyecto del comisario Martí Manen, que ha seleccionado a tres artistas Francesc Ruiz, Cabello/Carceller y Pepo Salazar para llevar a cabo un proyecto muy especial que se podrá ver durante la Bienal, que inaugurará su 56 edición el próximo 9 de mayo.

Estos artistas han realizado durante meses un trabajo previo en torno a la figura de "un Dalí muy específico". Un Dalí que se construyó una imagen pública para tener libertad en el contexto privado, el cual "también publicitó y estaba lleno de mentiras; no es un Dalí amable ni noble, es un Dalí difícil", según Manen.

Este trabajo previo, con sesiones en Barcelona, Madrid, Estocolmo y Roma, permite un montaje en el que no habrá una sola obra de Dalí, pero que contará con su presencia o con la construcción pública de su personaje.

El Dalí que se presentará "es capaz de generar un tipo de 'performance'; es el que se mueve en los platós de televisión, el que permite que una escritora feminista le acompañe durante una semana en Nueva York, el que habla de todo y que da pistas sobre su sexualidad".

Durante la presentación hoy en Madrid del Pabellón, el comisario insistió en que se ha trabajado en el Dalí que "abre cambios dentro de una dictadura, que juega con el poder y que en su entorno privado se rodea de personas que no representan lo normal".

Martí Manen considera que Dalí no existe como un posible referente "y está borrado de la historia del arte español. No está bien visto desde el punto de vista académico, a pesar de ser un referente directo de muchas de las cosas que vemos hoy".

Partiendo de todo lo anterior, el comisario dio vía libre a los artistas para que llevaran a cabo unos proyectos en los que están actualmente trabajando en el Pabellón Español en los Giardini venecianos.

Cabello/Carceller plantearán una propuesta alrededor de la identidad variable y su opción como posicionamiento político. Helena Cabello y Ana Carceller han utilizado el pabellón vacío para filmar una "performance".

Francesc Ruiz utilizará el cómic para hacer una aproximación a la aparición de figuras gay en los "media" populares y para la creación de un modo de acercamiento lingüístico a la idea del quiosco.

Mientras que Pepo Salazar, en "una superposición de capas de alta y baja cultura" y una acumulación de materiales, en opinión de Martín Manen, hará difícil el acceso al pabellón cuestionando lo que es obra y lo que se sitúa fuera de obra, llenando el espacio de contenido.

La lectura de Dalí se completará, en la parte central del Pabellón, con entrevistas a Montserrat Aguer, directora del Centro de Estudios Dalinianos de la Fundació Gala-Salvador Dalí; a Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía; o a Vicente Todolí, director en la Tate Modern, cuando se presentó la exposición "Dalí & Film".

Con un presupuesto de 400.000 euros, la participación española está organizada por la Dirección de Relaciones Culturales y Científicas y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E).