EFEJerusalén

El fallecido cónsul de Chile en Rumanía durante los años cuarenta Samuel del Campo fue honrado hoy por el Yad Vashem (Museo del Holocausto) de Jerusalén con su mayor título: Justo entre las Naciones.

"Hizo cartas de protección para los judíos polacos, validaciones de pasaportes con la estampa de la República de Chile y, finalmente, dio consejo legal positivo sobre cómo protegernos de todo tipo de pasos antisemitas del gobierno de Rumanía", aseguró a Efe durante la emotiva ceremonia el profesor y superviviente del Holocausto Eliyahu Rosenthal.

Del Campo fue cónsul en Bucarest entre 1941 y 1943, periodo en el que ayudó a cientos los judíos que recurrían a él y, en especial, a los procedentes de Chernowitz. En esa ciudad rumana con mayoría polaca se creó un gueto en octubre de 1941, desde donde más tarde comenzaron deportaciones al campo de concentración de Transnistria, en la frontera oriental de Moldavia con Ucrania.

Al no haber representación oficial polaca, el consulado de Chile, con Del Campo a la cabeza, comenzó a expedir pasaportes chilenos para que los judíos obtuvieran la protección de su gobierno en un Holocausto en el que, según se sabría años más tarde, fueron asesinados alrededor de seis millones de judíos.

"Realmente tuvimos a alguien que se preocupó por nosotros", recuerda emocionado Rosenthal, que en esa época tenía solo ocho años y ahora camina ayudado de un bastón.

De la documentación procedente del Consejo de Ministros de Rumanía se calcula que hubo unos 1.200 judíos que obtuvieron el pasaporte chileno en esos años, muchos de ellos ayudados por el cónsul honrado hoy.

Después de 1943, Chile y Rumanía rompieron relaciones diplomáticas y Suiza pasó a ser el representante de los intereses de los chilenos en el país.

"Del Campo vio en Rumanía un problema en el que había gente que necesitaba colaboración, ayuda, necesitaba escapar de un régimen que asomaba como absolutamente totalitario y actuó más allá de las instrucciones del momento", rememora para Efe Milenko Skoknic, director general del Ministerio de Asuntos Exteriores de Chile.

Skoknic, que viajó a Jerusalén para participar en el acto, ensalzó el respeto a los derechos humanos frente a la placa que honra la memoria de Del Campo, en el bosque del museo denominado Jardín de los justos entre las naciones.

"Hoy se reconoció todo lo que hizo. Fue un diplomático, un colega que sirvió en unas circunstancias demasiado complicadas de la vida en lo personal y de la vida de la Humanidad", agregó Skoknic.

El honor le ha llegado tras haberlo solicitado dos familias de supervivientes, apoyando sus argumentos en las investigaciones llevadas a cabo por el profesor Efraim Zadof, que concluyeron que Del Campo salvó muchas vidas de judíos polacos que gracias a él pudieron escapar de los campos de exterminio nazis.

El cónsul es, tras María Errazuriz -una trabajadora social que se encontraba en Alemania, donde ayudó a huir a muchos judíos-, el segundo chileno que obtiene este honor que se concede, tras investigar los expedientes la Autoridad de Israel para el Recuerdo de los héroes y mártires del Holocausto, bajo la autoridad del Yad Vashem y el Tribunal Supremo.

La lista contiene hoy 26.513 nombres, todos ellos de personas "gentiles" (no judías) que ayudaron a judíos de forma significativa, y en entre las que destaca el empresario alemán Oskar Schlinder.

Tras su servicio en Rumanía, Del Campo debía haber servido como cónsul general en Zúrich, pero su nombramiento nunca se hizo efectivo y murió en París en 1960.

Por Cristina Villota Marroquín