EFEMedellín (Colombia)

El Parque Biblioteca España fue construido como un símbolo de resiliencia de Medellín, pero una década después de su inauguración el deterioro ha obligado a desmontar la preciosa fachada de color negro grafito de los tres imponentes edificios que la componen y a revisar toda la obra.

Construida en 2006 en un área de 3.727 metros cuadrados en lo alto de la barriada de Santo Domingo Savio, la biblioteca recibió un año después la visita de los entonces reyes de España, Juan Carlos y Sofía, para su inauguración como "camino" para superar la inequidad y la violencia a través del conocimiento.

"Se convirtió en un espacio muy importante de resiliencia, de cultura y de encuentro", relató a Efe, Clara Inés Ortiz, vocera de la Cooperación Convivamos Comuna 1, zona donde está ubicada la biblioteca.

Sin embargo, la majestuosa obra, que necesitó una inversión de 15.152 millones de pesos (unos 5,3 millones de dólares de hoy), presentó desde su apertura problemas de filtraciones a los que se sumó en 2013 la caída de pedazos su fachada de losas de piedra negra, su mayor atractivo estético.

Por la biblioteca, el arquitecto colombiano Giancarlo Mazzanti ganó el premio al diseño en la VI Bienal Iberoamericana de Arquitectura en Lisboa en 2008, entre otros reconocimientos.

De su llamativo diseño, que era elogiado a diario por cientos de turistas que desde la cabinas del Metrocable de Santo Domingo divisaban el edificio, queda solo el esqueleto luego del desmonte de todas las losas de la fachada, recomendado por un estudio encargado a la Universidad Nacional de Medellín, que exoneró al arquitecto de responsabilidades.

"Lo que habían construido no correspondía a los planos, y dentro del análisis estructural de la fachada no se consideraron las fuerzas de los vientos", resumió a Efe el subsecretario de Planeación de Infraestructura Física de Medellín, Juan Martín Salazar.

Con el informe en mano, la Alcaldía de Medellín tomó la decisión de intervenir el Parque Biblioteca, un plan que comenzó el 15 octubre de 2015 con un plazo de terminación de 16 meses.

Hace tres días debió hacerse entrega de la obra pero no sucedió. La biblioteca reveló nuevas anomalías luego de ser levantadas las losas, especialmente en el tercer edificio.

"No estaba en un buen estado para hacerle un mantenimiento, así que tomamos la decisión de repotenciar esa estructura, rediseñar y montar (de nuevo la fachada)", precisó Salazar.

Esa determinación obligó a solicitar un nuevo estudio que llenó de incertidumbre a la comunidad, según Ortiz, quien como líder de la Comuna 1 subrayó que no hay información clara y que el mayor temor es una eventual demolición.

"Demoler sería catastrófico por todo lo que se invirtió y lo que significó tanto la biblioteca como el Metrocable para la transformación de imaginarios en este sector", apostilló.

El reforzamiento que necesita la estructura de metal a la que van adheridas las losas de piedra obligó a revisar el estado de toda la edificación mediante un estudio de vulnerabilidad sísmica, pese a que diagnósticos visuales de expertos mostraban que la estructura de concreto estaba en "perfecto estado".

"Nunca se han presentado fallas en los muros", aseguró Salazar, quien señaló que en enero de 2016, cuando empezó la administración del actual alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, encontraron una obra iniciada que continuaron con el desmonte de la fachada de los tres edificios en forma de cajas y la estructura metálica que la soportaba.

Mientras la firma ICC avanza en el estudio de vulnerabilidad sísmica que debe entregar a finales de marzo, los habitantes del barrio Domingo constataron hace algunos días que de la llamativa fachada solo queda el esqueleto.

Esa cara desconocida del edificio hizo extrañar aún más las experiencias musicales, los computadores y los talleres literarios de los que se nutrían los niños y jóvenes de esta barriada del noreste de la ciudad.

En medio de la incertidumbre actual, el subsecretario de Planeación e Infraestructura Física de Medellín aseguró a Efe que la demolición "está totalmente descartada".

La prioridad en esta historia, que aún no tiene responsables, es la culminación del estudio que revelará el camino, el valor y el plazo que necesita la intervención final de la biblioteca.

"Esperamos conocer el informe definitivo a finales de marzo. Conociendo características del edificio, podemos definir una nueva agenda de actividades, dar fechas concretas y retomar las obras", apostilló Salazar, quien dijo que "la meta es entregarla este año".