EFESalvador (Brasil)

El estado brasileño de Bahía (noreste), el de más arraigo africano y uno de los más poblados del país, se rindió este fin de semana a las festividades de San Juan, en particular a la "samba junina", un popular ritmo que se toma sus aglomeradas calles tras dos años de receso por la pandemia.

Las fiestas de "Sao Joao", que se celebran en Brasil durante junio, principalmente en los estados de la región Nordeste, marcaron el retorno del público masivo a las festividades callejeras después de un Carnaval fuera de tiempo en abril y que tuvo algunas restricciones y controles todavía por el coronavirus.

La "samba junina", surgida en Salvador, la capital de Bahía, en los años setenta, es una variación de la samba tradicional carioca, de Río de Janeiro, pero que mezcla matices de las "fiestas juninas" tradicionales con la práctica religiosa africana del candomblé, lo que conjuga un verdadero sincretismo.

Ese ritmo recibió el estatus de Patrimonio cultural Inmaterial de Salvador en 2018 y exponentes como Ninha da Timbalada, Tatau, Reinaldo do Terra do Samba y Marcio Víctor fueron consagrados como sus mayores exponentes.

Desde el jueves, un día antes del homenaje oficial católico a San Juan Bautista, pero que también reúne las celebraciones de San Antonio (13 de junio) y San Pedro (29), las calles adoquinadas de Pelourinho, el centro histórico de Salvador, fueron literalmente tomadas por el público local y miles de turistas.

El Parque de Exposiciones de Bahía, en tanto, recibió los espectáculos masivos, con artistas de renombre como Dorgival Dantas, Joao Gomes, Ze Felipe, Limao com Mel, Jonas Esticado, Bell Marques, Wésley Safadao, Saia Rodada, Psirico, Luan Santana, Fágner, Elba Ramalho, Daniela Mércury y el consagrado Carlinhos Brown.

Pero el público de los suburbios también vivió en los barrios periféricos su "fiesta junina" durante cinco días con ríos humanos que inundaron las calles de comunidades como la de Engenho Velho de Brotas, que cada año atrae visitantes de toda la ciudad.

El pistoletazo para las celebraciones de las "fiestas juninas" de 2022 en Brasil lo dio Caruarú, en el estado de Pernambuco, también en el noreste, y que ya entró en el libro Guinness de los Récords como la mayor festividad callejera de San Juan en el mundo, con tres millones de visitantes durante todo el mes.

El "Sao Joao" de Caruarú comenzó el 4 de junio y se extenderá hasta el 2 de julio con conciertos masivos y programación callejera todos los fines de semana. El último jueves, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se convirtió en el primer mandatario del país en visitar esa popular fiesta.

Bolsonaro, que busca reelegirse en los comicios de octubre y es superado en todas las encuestas de intención de voto por su opositor y expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, fue recibido en Caruarú entre aplausos y ovación de sus simpatizantes y los abucheos y silbidos por parte de sus detractores.

En clima de "fiesta junina" y buscando repuntar en los sondeos, Bolsonaro estuvo también el viernes en las multitudinarias celebraciones de "Sao Joao" en la ciudad de Campina Grande, en el interior de Paraiba, otro de los nueve estados de la región Nordeste, siempre un fortín político de la oposición de izquierda.