EFENueva York

El Metropolitan Museum de Nueva York presentó este lunes una nueva exposición, que estará abierta al público durante dos años, en la que pone algunas de sus mejores piezas de arte africano a "dialogar" con otras obras de arte egipcio de la inmensa colección que posee el museo.

La exposición, llamada "El origen africano de la civilización", consiste en 21 parejas de diferentes esculturas donde se comparan conceptos de lo más diverso -el poder, la religión, la maternidad, el mundo animal o la vida doméstica- tal como fueron tratados por artistas del antiguo Egipto y los del África subsahariana.

Así, aparecen representados desde reyes y sacerdotes hasta hipopótamos o leones, además de objetos como almohadas o cetros usados por los gobernantes, con sorprendentes coincidencias pese a la distancia geográfica y temporal en que fueron creados unos y otros.

Entre las obras africanas elegidas, las hay desde el siglo XVI hasta el siglo XX, y proceden en su mayor parte de dos focos: África del oeste (con las culturas wolof, dogon, mali, akan o asanta) y la desembocadura del río Níger (culturas owo, yoruba o ifé).

Todas las obras de arte africano proceden de la colección donada por Michael C. Rockefeller, que han dado nombre a una de las alas del museo para albergar sus obras de arte africano, oceánico y amerindio; esta ala está siendo objeto de una profunda renovación que durará todavía hasta 2024 y en la que el museo va a invertir 70 millones de dólares.

Mientras se registraban y catalogaban las piezas africanas, la responsable de arte africano Alisa Lagamma y la de arte egipcio Diana Craig Patch tuvieron la idea de poner a "dialogar" piezas que de algún modo expresaran las mismas ideas o conceptos, y de ahí surgió la exposición de hoy, contó Patch en su presentación.

Lagamma destacó por su parte que el museo ya ha comenzado individualmente a sacar algunas de sus piezas de arte africano y ponerlas al lado de obras griegas y romanas, pero también de algunas pinturas contemporáneas -y citó a Picasso y Matisse- para subrayar la influencia profunda y duradera de las expresiones artísticas subsaharianas.

Lagamma subrayó cuánto la exposición debe al académico senegales Cheik Anta Diop (1923-1986), uno de los padres del panafricanismo y que fue el primero en poner en relación el arte faraónico egipcio con el arte negro, y poner así en valor el arte africano y su importancia central en la historia de la Humanidad.