EFELisboa

La II Guerra Mundial llevó hasta Portugal a refugiados de todo tipo, así como a artistas y espías. Una muestra en Oporto recoge cómo vivió el país 1941, año en el que recibió al emblemático escritor británico Ian Fleming y a la coleccionista estadounidense de arte Peggy Guggenheim, entre otros.

Son estos dos personajes los que guían la exposición, organizada en el Ayuntamiento de Oporto bajo el título "1941: Guggenheim and Fleming, Artists & Spies in WWII Portugal" y que exhibe más de un centenar de piezas, como fotografías, documentos y vídeos de la época.

La comisaria de la exposición, Emma Lochery, explica en una entrevista con EFE que eligieron a estos dos "fascinantes" personajes por su "visión de futuro" y por su presencia en Portugal.

"Peggy (Guggenheim) fue una mujer en un mundo de hombres" que coleccionaba arte moderno en un sector que "no era el que es ahora" y que "abrió camino" en su exilio, dijo.

Por otra parte, Fleming, miembro de la División de Inteligencia Naval, tomó "mucho de su tiempo para ser uno de los mejores superagentes secretos británicos" y entre los lugares en los que residió estaba Portugal, un país que atrajo a espías del Eje y los Aliados, que enviaban a la costa portuguesa a sus agentes para informarse sobre los movimientos del enemigo.

Entre las misiones en las que participó está la Operación Goldeneye, que luego plasmó en las novelas que dieron vida a James Bond.

En esa época también llegaron al país escritores como Kay Boyle, Laurence Vail o Andre Breton y los artistas Max Ernst, Leonora Carrington o Marc Chagall, así como cientos de refugiados que intentaban huir de la guerra y se quedaron en la península ibérica o partieron hacia América.

Los materiales han sido obtenidos tras 15 años de investigación del historiador y escritor británico Neill Lochery (marido de la comisaria), que consiguió para escribir el libro "Lisboa: Guerra en las Sombras de la Ciudad de la Luz - 1939-1945", publicado en 2021.

Además, están expuestos materiales aportados por la Corticeira Amorim -el gigante del corcho luso-, ya que desde la organización quieren que la exhibición sea "lo más sostenible posible".

PORTUGAL, PEQUEÑO PERO MUY IMPORTANTE

El Portugal gobernado por el dictador António de Oliveira Salazar, aunque se mantuvo neutral en el conflicto y es un país "pequeño", tomó un "muy importante" papel como punto de encuentro para negociaciones diplomáticas en un año "difícil", recuerda la comisaria.

Por ello, esta muestra es "un buen punto de referencia para la gente que no está familiarizada con historia de la II Guerra Mundial".

MIRAR AL PASADO PARA VER EL PRESENTE

Además, mirar al pasado permite analizar el presente y, según Lochery, muestra cómo la actualidad "es una triste repetición de la historia con un pequeño cambio".

"Ves similitudes sobre lo que está pasando en Ucrania con Rusia entrando en guerra y si miras 1941 ves cómo cambiaron las tornas y era Alemania invadiendo Ucrania contra los rusos", expone.

En su opinión, esta exposición "ayuda a la gente a conectar los problemas actuales con respecto a la repetición de lo que hacemos en Europa".

"La protección y preservación de la vida humana es algo de lo que todos somos responsables", no solo en la invasión rusa en Ucrania, sino en todas las guerras que están teniendo lugar, insiste.

Por Carlota Ciudad