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El Festival Vista de Miami, un encuentro semestral de escritores y artistas independientes mayoritariamente con acento cubano, llega a su sexta edición empeñado en dar visibilidad a autores censurados o que no pueden publicar en Cuba.

La joya de esta edición del festival, que se celebra el sábado y domingo, es "En Blanco y Trocadero", una novela manuscrita que circuló clandestinamente en Cuba en los años 70 y que ahora ha sido publicada por Neo Club Ediciones, un sello del sur de la Florida.

Nicolás Abreu Felippe, el autor de esta novela que tuvo que esperar cerca de 40 años para ver la luz como libro impreso, mostró en dicha obra a la sociedad cubana de los años 70 a través de la mirada de un niño.

"Junto con 'La Perlana' y 'El Sisí', 'En Blanco y Trocadero' formó parte de una trilogía de Abreu Felippe que circulaba clandestinamente y se convirtió en una leyenda negra. A tal punto de que no ha sido posible localizar algunos textos de la serie", explica a Efe Armando Añel, director de Neo Club y uno de los organizadores del festival Vista.

Según Añel, el evento literario, que se celebra dos veces al año (en verano y en invierno), tiene como objetivo fundamental promocionar autores censurados o que nunca han sido publicados en su país.

Abreu Felippe (La Habana, 1954) llegó a Estados Unidos en el puente marítimo Mariel-Cayo Hueso de 1980 y ha continuado su trabajo creativo en el exilio.

Autor también del libro de testimonios "Al borde de la cerca" (1987) sobre sus experiencias como asilado en la embajada de Perú en La Habana, habló con Efe sobre si su novela "En Blanco y Trocadero" dejará finalmente la clandestinidad luego de cuatro décadas de marginación.

"No lo creo. Además, no es algo que me preocupe ni tiene mucha importancia a estas alturas. Lo que me interesa es que la novela sobreviva al régimen (al castrismo). Ya está publicada y eso es lo principal para mí", expresó.

El editor de Neo Club quiere además respaldar a otros escritores que abandonaron "los canales oficialistas como la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y comienzan a ser esquinados".

Junto a Añel, el festival fue creado por la promotora cultural y activista de derechos humanos Idabell Rosales, quien dirige la Fundación Vista Larga.

Con escaso presupuesto, el evento, que tiene su sede en el Miami Hispanic Cultural Art Center, aglutina creadores de diversos géneros literarios y edades, e imprime ejemplares bajo demanda con el sistema de publicaciones de Amazon.

"Somos básicamente alternativos. Esto no quiere decir que excluyamos a autores clásicos o a alguien con cierta notoriedad", afirma Añel.

El Festival Vista, que una vez al año otorga un Premio Nacional de Literatura a toda una obra, alternativo al oficialista, ha buscado en dos ocasiones presentarse en territorio insular y lo ha logrado a medias, pues, según Rosales, se ha reducido a "pequeñas tertulias semiclandestinas" en viviendas de algunos disidentes.

Este fin de semana se presentan unos diez títulos, entre narrativa, poesía y testimonio, además de los paneles "Leyendas del exilio, la televisión al rescate de la Historia" y "Sin medias tintas: Una conversación con María Elena Cruz Varela".

Uno de los libros que se darán a conocer es "Cubano confesante" (Neo Club Ediciones), del pastor Mario Félix Lleonart, que se declara un perseguido religioso en Cuba, y que será presentado por el congresista cubano-estadounidense Lincoln Diaz-Balart

En esta edición participan autores de otros países latinoamericanos como la poeta nicaragüense Rubí Arana, el analista y ensayista boliviano Carlos Sánchez Berzaín y la poetisa mexicana Thelma Delgado.

El periodista y escritor Jorge Olivera Castillo, ganador en 2014 del Premio Nacional de Literatura Independiente "Gastón Baquero", será el encargado de anunciar el fallo del premio de Poesía "Dulce María Loynaz" en esta edición del Festival Vista.

Olivera Castillo es uno de los 75 comunicadores que en la primavera de 2003 fueron condenados y encarcelados y más tarde consiguieron un indulto con ayuda del Gobierno español.

Desde Massachusetts Olivera manifestó que el Festival Vista "trasciende por su determinación a derribar los muros de la censura y por otorgarle visibilidad a quienes permanecen en las listas negras de los comisarios culturales".